Diario de León
Publicado por
JOSÉ JAVIER ESPARZA
León

Creado:

Actualizado:

Manuel Campo Vidal ha sido reelegido al frente de la Academia de la Televisión. Más precisamente: ha sido perpetuado por el propio equipo dirigente, porque nadie más se presentaba. Dos candidaturas rivales se desfondaron antes de tiempo. Lo singular del procedimiento debería suscitar más de una pregunta. Sin embargo, la única pregunta que todo el mundo se hace es esta: «Bueno, ¿y qué?»

Porque el gran problema de la Academia de la tele es que ya a todo el mundo le da igual lo que pase ahí. Lamentable trayectoria, la de esta institución. Empezó siendo una esperanza para que la tele se convirtiera en un medio decente y razonable. Viró pronto hacia una especie de versión televisiva de Hollywood. Como las lentejuelas de la pantalla grande no caben en la chica, la Academia quiso ser entonces una corporación profesional dedicada a autoexaminarse

Desde mi punto de vista, esa fue su mejor etapa, porque realmente hacía falta que alguien reflexionara sobre la deriva de la tele. Pero en el autoexamen en cuestión pesaban más los criterios del servicio público que los del negocio privado, de manera que los canales privados se dedicaron a segarle la hierba bajo los pies.

A partir de ese momento, alguien en la Academia decidió que su único futuro posible pasaba por ponerse a la sombra del frondoso árbol gubernamental, decisión que llamativamente coincidió con la llegada del zapaterismo al poder. Manuel Campo Vidal llegó después: en 2006 cuando comenzó su primer mandato. Balance: hoy la Academia existe, sí, pero como si no existiera. Su influencia en los profesionales de la tele es muy menor. Su influencia en la sociedad, nula. Y de su influencia en el poder, mejor no hablar. Aquí, donde llevamos veinte años -"se dice pronto-" comentando lo que pasa en la televisión española, hemos apoyado sin tregua a la Academia, lo mismo cuando daba premios que cuando editaba revistas. Ahora, ya no. Simplemente, porque ya no hay nada que defender ni apoyar. La Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión se ha convertido en un ente irrelevante. Significativo camino.

tracking