El invento del maligno | José Javier Esparza

Presidente

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El invento del maligno josé javier esparza

Una de dos: o las preguntas de la entrevista de Rodríguez Zapatero en Telecinco estaban pactadas de antemano, o Pedro Piqueras fue incapaz de sacar al presidente del rincón donde éste quería jugar. Fuera una cosa o fuera la otra, el hecho es que de la comparecencia presidencial sólo se pudo extraer una conclusión: he ahí a un señor dispuesto a resistir hasta que se hunda el barco, situación que sería gratamente épica si no fuera porque los que naufragamos somos todos los demás. De la vertiente política del asunto ya ha hablado todo el mundo, así que hablemos simplemente de lo televisivo. Y ante todo, una constatación: excluida la entrevista de destrucción masiva que le hizo Juan Pedro Valentín a Aznar después del 11-M (leña del árbol caído), no recuerdo ninguna comparecencia presidencial en la tele que no haya dado la impresión de juego floral.

Esto se debe a dos razones. Una, que el gabinete de presidencia suele regar de antemano el terreno de juego, de manera que el periodista ha de ingeniárselas para jugar en el barro. La otra, que aquí todo el mundo se sabe ya la lección, de modo que el presidente va a soltar su rollito y no se sale de ahí ni echándole una marmita de aceite hirviendo. Lo que Zapatero hizo la otra noche fue exactamente eso: envolverse en un discurso rígido como una armadura y permanecer ahí dentro. Para perforarlo haría falta un virtuoso del abrelatas, y Piqueras dista de ser tal cosa. Nada nuevo bajo el sol.

Fuera de eso, Telecinco aportó algún recurso llamativo, como ese de pedir preguntas al cineasta Luis Tosar (por cierto, ¿qué quiere decir «joven concernido»?) y al futbolista David Villa. También aparecieron parados, pero en realidad no criticaban a Zapatero, sino que le pedían amparo.

Como ejercicio crítico, no fue especialmente osado. Hablar de tongo seguramente es injusto, pero es innegable que la conversación tuvo más miel que hiel. Para terminar el festejo, los de Telecinco entregaron al presidente un pendrive con las dos mil preguntas que el público le había hecho vía Internet.

Cargando contenidos...

Seguro que se las lee todas, ¿verdad?