Publicado por
Javier Martín-Domínguez
León

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Tendemos a tener una visión edulcorada o apocalíptica del año que se nos ha ido. El cierre del canal informativo CNN+, unido al lamento por la pérdida del periodista televisivo Luis Mariñas, son dos lágrimas negras que nos ponen la mirada triste a la hora de encarar la situación del periodismo en televisión. Cada vez menos ventanas y menos profesionales sólidos contándonos lo noticiable de la vida. Viví con Mariñas dos aventuras en busca del híbrido que salvase la cara de la seriedad en la noticia, combinada con un gancho claro para llegar al público. Su fórmula del Entre hoy y mañana salió de un axioma que me encanta afrontar: hacer virtud de un problema. La falta de medios para captar noticias -"para empezar no había ni cámaras propias-" se suplía con comentarios sobre la actualidad. Y claro, un olfato especial, el del gallego con ojos de lince, que sabía valorar en su escaleta lo sobresaliente del día. La formula cuajó, al mismo tiempo que en aquella cadena recién nacida, que no creía en la información, se iba sacando del laboratorio una nueva cuadrilla de periodistas, para los que la imagen debía ir casada con un lenguaje exacto y creativo.

Años más tarde, tramamos juntos una aventura para tener presencia en el prime time de aquel Telecinco que ya apuntaba maneras para comerse la audiencia a bocados de lo fácil, de lo popularmente más digerible, fuesen entonces las mamachichos o después los grandeshermanos. Nació Hora Límite , con sus temas sociales de pegada, contados en un formato directo, sin narrador, con Mariñas cosiendo la historias desde el plató. Bocanada de realidad, noticias en primera persona. Las derivadas de aquellos formatos han ido llevando al periodismo televisivo a campos insospechados. En algunos casos por su verismo y atractivo. En otros, a deleznables fantochadas encubiertas del marchamo del infoentretenimiento. El límite lo comentaba Pedro Piqueras en la despedida de Luis contando cómo a un periodista le habían pedido «una crónica, pero sin contenido». La hora límite del periodismo televisivo.

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