«La Academia ha amplificado el alcance del cine español»
El leonés Eduardo Campoy abandonará en febrero la institución
Campoy con Álex de la Iglesia, cuyo último filme parte con quince candidaturas a los Goya.
Eduardo Campoy (León, 1955) dejará su cargo de director de la Academia de Cine a finales de febrero, tal y como estaba previsto desde su acceso al puesto, y tras la salida de Carlos Cuadros, nombrado director general del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Aunque en el ejercicio de su cargo Campoy ha elegido un perfil discreto y de transición, hay que centrar su labor como catalizador de la gran difusión que ha registrado la entidad desde la llegada de Álex de la Iglesia. Y, por tanto, el contribuir al objetivo de dinamizar la presencia del cine en el conjunto de la sociedad.
De esta manera, Eduardo Campoy, ya en la recta final de su mandato, y con la vista puesta en los Goya, aseguraba que «lo importante de la Academia es que su labor sea la de altavoz del cine español. Es decir, conseguir que todos, incluida la prensa, nos hagan más caso para poder contar nuestros planes y presentar nuestros trabajos». En este sentido, la Academia de Cine, que esta semana ha presentado las candidaturas a los Goya, ha intensificado con resultados notables las financiación a través de patrocinios privados.
Por su parte, el productor leonés explicó que gran parte de la labor llevada a cabo estos meses ha consistido en maximizar los acontecimientos que rodean al cine español y que tienen tirón suficiente entre los medios y el gran público. Como muestra más inminente y oportuna, Campoy se refirió al acto de entrega de los Goya: «Ahora hay que aprovechar bien este mes y que las películas, al menos las nominadas, tengan la mayor promoción posible. Yo digo que ahora hay cuatro películas ganadoras y que hay que aprovechar estas circunstancias», aseguró Campoy.
El destacado profesional del cine también explicó que una vez que haya dejado el puesto se dedicará a terminar las labores de posproducción del filme El ángel de Budapest . Respecto al futuro del cine español, Eduardo Campoy afirmó que espera que la labor realizada últimamente dé su frutos y que sus efectos se aprecien a corto y largo plazo. En lo personal aseguró que esta experiencia de dirigir la Academia ha sido «enriquecedora, entrañable y positiva», relató. Acerca de si detectó carencias graves al acceder a las tripas directivas de la entidad, Campoy reafirmó su perfil discreto: «Si las hubiera habido, los trapos sucios se lavan en casa», remató.