Acusan a la ONU de no defender la libertad de los periodistas

Ponen como ejemplo la actuación de la institución en Guinea y Venezuela

Publicado por
efe | nueva york

Creado:

Actualizado:

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) acusó ayer a las organizaciones internacionales de «fracasar» en la defensa de la libertad de prensa, precisamente en un momento en que se registra un aumento de la represión y la censura.

La organización afirma en su informe Ataques a la prensa en 2010, difundido ayer, que 44 periodistas perdieron la vida el año pasado en el ejercicio de su profesión y otros 145 fueron encarcelados en más de 100 países, la cifra de detenciones más alta desde 1996. «El hecho de que no se adopte una posición coherente conduce a pensar que la voluntad de defender en público la libertad de prensa obedece más a consideraciones políticas que a un compromiso profundo con ese principio», afirmó el director ejecutivo del CPJ, Joel Simon, en la presentación del informe. Como ejemplo el trabajo cita la decisión de la Unesco de aceptar una donación de tres millones de dólares (2,2 millones de euros) del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Ngema, para financiar un premio de ciencias en su honor.

La organización de Naciones Unidas terminó rechazando la iniciativa de Obiang, al que el CPJ considera un represor de la libertad de prensa, pero lo hizo tras una fuerte campaña internacional que «dañó gravemente su reputación», según Simon.

El responsable del Comité también criticó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, por no felicitar al disidente chino encarcelado Liu Xiaobo cuando le concedieron el Premio Nobel de la Paz, en una aparente «cesión» a las presiones de Pekín. En una posterior conferencia de prensa, el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, respondió que las acusaciones del Comité «no son verdad» y afirmó que el secretario general del organismo es un convencido defensor de la libertad de prensa.

Cargando contenidos...

El informe del CPJ también critica a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) por permitir que Kazajistán asumiera el año pasado la Presidencia de la institución, así como a la Organización de Estados Americanos (OEA) por su «silencio» ante la situación de la prensa en Venezuela.