La España de Miguel Peidro
El pintor levantino expone sus paisajes en la galería Bernesga
El artista Miguel Peidro posa junto a una de las obras que expone en la galería Bernesga.
Primavera en la calle y otoño, invierno, verano-¦ todas las estaciones de la naturaleza en la galería de arte Bernesga. El artista levantino Miguel Peidro cuelga allí su maravilloso viaje por los paisajes más espectaculares de España. Espectaculares en el mejor sentido, en el íntimo del recodo de un río, de los árboles tiñendo de dorados la ladera montañosa, de los blancos inmaculados de los montes nevados o de los rojos del ocaso.
Explica el pintor que en su vida «hay dos grandes pasiones, la naturaleza y la pintura. Por eso es maravilloso para mí poder conjuntarlas. Yo, cada día, salgo a caminar al campo, hago kilómetros y kilómetros disfrutando de los espacios naturales. Y cuando encuentro un encuadre que me emociona, tomo nota y al día siguiente vuelvo con el caballete para pintarlo. Además hago viajes buscando visiones nuevas, así me he hecho un gran admirador de los Picos de Europa, que creo forman uno de los paisajes más pictóricos de la península. Son la aportación de esta tierra a mi exposición».
Miguel Peidro tiene una técnica depurada que se convierte en eficacia a la hora de reinterpretar los espacios naturales. «En cualquier trabajo hay que conocer los detalles, los secretos, en la pintura también. Hay que saber dibujar y conocer como emplear los colores, yo casi siempre trabajo con óleo. Pero hay que saber disimularlo, hay que conseguir que la pintura fluya y que el espectador no se pare a mirar cómo está hecha la obra. Lo más complicado en mi caso es saber delimitar la diferencia entre un cromo de calendario y una pintura vigorosa y personal. Creo que lo consigo, que la belleza de los paisajes no me arrastra más allá de los necesario para que mis cuadros sean auténtica pintura».
La virtud más acentuada de los paisajes de Miguel Peidro es su habilidad para representar la atmósfera de cada lugar, ese velo impalpable que difumina los fondos y que crea una maravillosa sensación de profundidad. Pero además hay una enorme calidad en la representación del agua, de los reflejos. Y también son importantes en su pintura los detalles, la representación cuidadosa del musgo, de las alfombras de hojas doradas, de las nubes que ayudan a completar la composición. Una pintura muy alejada de las tendencias actuales, pero que se inscribe en los registros del arte de siempre, sin fronteras temporales. La naturaleza es cambiante y diversa para repetir una y otra vez los mismos ciclos, pues bien, la pintura de Peidro es una interminable persecución de las emociones del paisaje, que se convierte en la mejor interpretación de lo que nos rodea, y en el mejor anuncio delo que hay que respetar y conservar por encima de todo.
Lugar: galería Bernesga. Roa de la Vega, 8.
Horario: de lunes a viernes, de 12.00 a 13.30 y de 18.00 a 21.00; sábados, de 12.00 a 14.00.