«¿Qué puede hacer la gente hoy? Lo que hice yo: luchar»
El pintor 'Brosio', ayer.
Finalmente apareció. Con su bastón, con su gorra, con su gesto indomable y con esos profundos ojos azules que hablan de no arrodillarse nunca, de no claudicar jamás. Caminando muy despacio, hablando muy despacio. Pero también muy claro.
-¿Brosio, cómo aprendió usted a pintar?
-Yo solo, en la cárcel. Y era muy difícil. Ya antes de chaval copiaba cuadros o imágenes que me encontraba por ahí. Pero a pintar, en la cárcel.
-¿Y el material?
-Me lo llevaba un funcionario. Luego me llevaba también una foto de una hija o de un familiar y yo le hacía un retrato.
-Había también buena gente, entonces.
-Sí, los había buenos. Y malos también. Recuerdo uno que llamábamos 'Ramonón-', en la cárcel de Santoña, que era...
-¿Palizas?
-No, palizas no porque no nos dejábamos.
-¿...?
-Eso es lo que hay que hacer: no dejarse. A mí me decían: 'Anda que a ti te van a dar...-', y yo les respondía: 'No, porque al menos no me voy a dejar-'.
-¿Qué sintió cuando salió de la cárcel después de 23 años?
-Al principio una alegría inmensa, pero luego una pena muy grande porque se había muerto mi madre mientras estaba yo en prisión.
-¿Qué siente cuando ve tantos amigos aquí?
-Mucha emoción. Además, a lo bueno se acostumbra uno rápido. A lo malo, en cambio...
-¿Cómo juzga el arte de hoy?
-Que no refleja la sociedad tal y como es. Está a otras cosas.
-¿Ha visto todos esos jóvenes acampados en las plazas?
-Sí. Y me gusta.
-¿Qué puede hacer la gente hoy en día?
-Pues lo mismo que hice yo, luchar, abrir cauces. No tener miedo. Al final, te das cuenta de que luchar nunca es en vano.