Entrevista
«No podemos hacer paseable una zona de la muralla y que otra se nos caiga»
Con los pies en la tierra pero atento a las muchas ideas y proyectos que le están llegando desde la ciudadanía, el nuevo concejal de Cultura tiene como una de sus prioridades potenciar a los artistas leoneses y dedicar cada sala de exposiciones municipal a un colectivo concreto. En cuanto a proyectos como hacer que la muralla sea totalmente accesible, asegura que esa es «una inversión muy fuerte y ahora mismo no está dentro de nuestras prioridades».
García Valadés es el nuevo concejal de Cultura y Patrimonio.
Sentido común, imaginación y sintonía con la calle son los tres lemas que luce el despacho de Juan Pablo García —nacido en Casavieja, Ávila, en 1980, pero leonés desde los 12 años y también por matrimonio con una omañesa de Villarín—, nuevo concejal de Patrimonio, Fiestas y Cultura Leonesa, para quien «en épocas de carencia, el ingenio ha de agudizarse».
—¿Cuál es su máxima preocupación desde hace tres meses, qué le quita el sueño?
—Bueno, es cierto que, en un primer momento, cuando me lancé directamente a la piscina con el tema de fiestas, ahí sí te puedo decir que me despertaba pensando en los fuegos artificiales, en el concierto de este o aquel conjunto... pero ahora no, ya he tomado posesión de las áreas, conozco a la gente y estoy en proceso de coordinar y aprovechar sinergias para que nos ayudemos unos a otros, ya que Cultura, Fiestas... son áreas que se dan mucho la mano.
—¿Qué previsión tiene para ese gran monumento de León durante tanto tiempo olvidado, como es la muralla?
—Lo principal, y más en la época que nos ha tocado vivir, es conservarla. Que lo que tenemos no se pierda. Vamos a empezar, en breve, dos intervenciones en dos lienzos que están bastante deteriorados en la avenida de los Cubos: en uno, donde había una tapia que se quitó, se va a intervenir con fondos nacionales, y en el de al lado será a través del Ministerio de la Vivienda y con una subvención de la Junta. No puedo dar un plazo de finalización porque sabes que muchas veces estas obras en invierno se interrumpen. Y después, no como intervención, es algo que estamos estudiando, en la escalera que da acceso al hospital de Regla, ahí hay una ‘jungla’ de plantas que intentaremos adecentar un poco.
—¿Y hacerla paseable por completo, como se habló durante tanto tiempo?
—Esa es una inversión muy fuerte y ahora mismo no está dentro de nuestras prioridades. También hay que tener en cuenta que no hay que dar accesibilidad a costa del propio monumento. En el caso de que haya presupuesto en el futuro, tal accesibilidad deberá hacerse en sintonía con el monumento, no hacer intervenciones para que la gente camine por caminar y que luego perjudiquen la muralla. No podemos compararnos con otras ciudades. Las circunstancias de la muralla de León son diferentes (la de Ávila no es romana, por ejemplo, la intervención es más fácil). Hay que potenciar lo que tenemos sin intentar hacer ninguna locura ni algo que nos comprometa. A ver si por centranos en hacer paseable una zona de la muralla se nos va a caer otra. La lástima es no tener más capacidad económica para emprender una acción global.
—¿Qué hay del Festival de Cine, veremos otra edición?
—Mantendré una reunión con el director para ver el proyecto y mirar posibles fuentes de financiación. Hay otros festivales que tienen mi compromiso de que van a seguir adelante, como el Festival de Magia, pero, como muchas fuentes de financiacion se están acabando, y sin bajar la calidad, a lo mejor debemos reducir los días, centrarlo todo en el Auditorio.... Lo ideal es mantener todas las actividades que podamos siempre que tengamos sentido común y comprendamos la situación en la que estamos, en la que no puedes llamar a una administración y que te den todo el dinero.
—¿Cree que asistirá, dentro de su mandato, a la inauguración del Teatro Emperador como Centro de las Músicas Históricas?
—Hombre, al menos en vida tengo la esperanza de verlo. Pero en estos años, pues dependerá un poco de la administración central, al menos ya se sabe quién va a hacer la obra. Félix Palomero, director del Inaem, me dijo que la voluntad de hacerlo existía, pero ahí estamos la administración municipal para recordárselo. Y lo haremos.
—¿Seguirá siendo el palacio de Don Gutierre el gran centro de la cultura leonesa?
—La idea que yo tengo de la cultura es una idea global. Por supuesto todo lo que sea de León es cultura leonesa, pero potenciar la gastronomía de aquí, por ejemplo, también es cultura leonesa. La coletilla de ‘leonés’ a veces se ha utilizado más como arma arrojadiza que como algo que cohesione. Teniendo esto en cuenta, la cultura leonesa seguirá teniendo su sede en Don Gutierre, aunque no se quedará sólo allí. Mis objetivos son, en primer lugar, promocionar a los artistas leoneses de cualquier disciplina, sobre todo hacia la comunidad. Y otorgar un contenido, una función concreta a cada una nuestras salas, por ejemplo la de San Marcelo para los artistas jóvenes.
—¿Qué pasa con el leonés?
—Así como las clases de instrumentos populares se han pasado a Educación, el leonés como lengua yo lo enmarco dentro de cultura. Se potenciará como se seguirá potenciando la pintura, la escultura, la gastronomía o los pendones. Pero lo que no veo lógico, y menos en los tiempos que corren, es usarlo como lengua de la administración. Creo que es un patrimonio que tenemos nosotros y que hay que conservar. El ir más allá, el pretender un bilingüismo artificial que realmente no se demanda desde el ciudadano, pues eso no tiene cabida. Primero a nivel económico, y después a nivel social. Pero las clases seguirán, condicionadas a la demanda. Si la gente lo quiere, lo vamos a ofertar, por supuesto.
—¿El Festival de Música Celta se celebrará finalmente en San Froilán?
—Sí, ya se dijo en su día que se aplazaba, que no se suspendía. Y en el programa de San Froilán que ahora estamos fraguando, puede tener una gran importancia. Mi voluntad para estas fiestas es que dibujen un recorrido por el casco histórico, que no se limiten a un único espacio, como pasaba otros años con el mercado medieval (que se seguirá haciendo), y es que después de verlo la gente se marchaba para su casa. Que haya un circuito que dinamice toda la zona centro y dé acceso a los barrios. De todas formas, el alma de una fiesta es la gente. Yo creo que tenemos que cambiar el chip que tenemos hasta ahora de traer conciertos estupendos, eso es una equivocación. Lo que anima es el ambiente de fiesta en las calles.
—¿Con qué herramientas cuenta para resguardarse de la que está cayendo?
—A todos nos tocará arrimar el hombro, pero desde el área de Cultura creo que con poco dinero se pueden hacer muchas cosas. Pero, eso sí, nos tenemos que reinventar y ser originales, consiguiendo que el ciudadano se implique. Y en épocas de carencia, el ingenio se agudiza. De hecho, ya estoy recibiendo muchas propuestas interesantes.
—¿Algunas de sus acciones más inmediatas?
—Además de la intervención en los Cubos, en el puente histórico de Puente Castro se procederá a una limpieza y una consolidación. Y muy pronto nos cederán la propiedad de la segunda cripta de la calle Cascalerías, después haremos un proyecto para hacerla visitable.