«Aquellos no eran maestros, sino amigos»
Maruja Zuloaga.
En el acto de apertura estuvo presente la leonesa Maruja Zuloaga, viuda del residente, y célebre científico y artista, Luis Saénz de la Calzada. Zuloaga vivió en el internado de chicas vinculado a la Residencia y ejemplificó la diferencia de aquel centro con otros en el hecho de que aquellos docentes «eran, más que maestros, amigos», y en el tremendo respeto, y a la vez estrecha confianza, que les inspiraba la figura del profesor. Esta mujer, que vivió allí momentos históricos como la implantación de la II República («llenamos los balcones y de banderas», recordó) se mostró muy preocupada con los recortes actuales que está sufriendo el sector de la enseñanza: «La educación, para una sociedad, ha de ser sagrada», dijo.