El artista Sáenz Pedrosa expone sus paisajes en la galería leonesa Bernesga

El artista palentino Sáenz Pedrosa junto a una de sus obras.
Hay muchas formas diferentes de disfrutar de la naturaleza, de conocerla, de vivirla. Una de ellas es a través de la pintura de los grandes paisajistas. Ellos nos guían por los lugares más hermosos en esos momentos mágicos en los que la luz los convierte en irreales, en fantásticos. Los amantes de los espacios naturales tienen estos días la estupenda oportunidad de viajar a través de los cuadros de Sáenz Pedrosa, un pintor palentino que se ha hecho visitante habitual de la galería de arte Bernesga.
Los ríos trucheros del norte de la provincia palentina, sus corrientes, sus remansos, sus vegas feraces, se ven primorosamente reflejados en los cuadros de Sáenz Pedrosa, un pintor capaz de reflejar en sus obras la belleza de la naturaleza hasta en sus últimos detalles. Confiesa el artista que no tiene preferencias a la hora de pintar: «Yo -asegura- pinto todo lo que me gusta, pero por los ríos tengo una inclinación especial que viene de muy lejos, de cuando de niño acompañaba a mi padre a sus orillas para practicar la pesca, por eso entre mis trabajos destaca la presencia de los ríos palentinos». Asegura Pedrosa que para pintar la transparencia del agua hay que poner «mucho esmero y unas buenas dosis de técnica pictórica». El agua deslizándose entre las piedras de una brava corriente de montaña es todo un espectáculo en los cuadros del pintor palentino que, además, añade personajes a sus fieles representaciones de la naturaleza. En esos escenarios privilegiados aparecen mujeres, niños pastores, seres anónimos que aportan una nota de vida, incluso de misterio, en colaboración con los efectos lumínicos y con la indudable belleza de una naturaleza milagrosamente pura.
El espectador, asombrado por la perfección de la pintura de Pedrosa, puede preguntarse cuál es su forma de trabajar: «Como amante de la naturaleza, doy grandes paseos por los montes, por las riberas de los ríos, por la orilla del mar e, incluso, por las duras estepas castellanas, aunque prefiero los escenarios en los que el agua sea protagonista. Cuando veo un lugar que me impresiona, hago apuntes y también varias fotografías. Con esa documentación y con el poso que han dejado en mi memoria las impresiones recibidas, trabajo en el estudio. Cada cuadro me cuesta muchísimas horas de dedicación».
Pero en la obra de Sáez Pedrosa hay más, hay maravillosos paisajes costumbristas en los que el artista inmortaliza las labores agrícolas de la otra parte de la provincia palentina, los campos de mies que la identifican a las tierras de Castilla y en los que se muestra tan virtuoso como en sus magníficas representaciones del agua en los ríos y en el mar.