Baró: «No soy roja, soy irónicamente ácida»
La veterana actriz regresa al treatro con ‘Agosto’ tras doce años ausente.
La veterana actriz Amparo Baró, Sole en la serie ‘Siete vidas’, regresa al teatro con ‘Agosto’, tragicomedia sobre la familia.
Cuando Amparo Baró hacía de Sole en Siete vidas un taxista la «acusó» de ser «roja». Ella le explicó que ese era su personaje pero él insistió. «No, no soy roja. ¿O es que cree que si hiciera de puta lo sería?», le espetó con la misma acidez que pondrá en Agosto, su vuelta al teatro tras 12 años ausente. Baró (Barcelona, 1937) es la cuarta persona más conocida de España y la mujer más valorada, según una reciente encuesta que ella ignoraba, una popularidad que atribuye en una entrevista con Efe «sólo» a «la suerte» que le ha acompañado toda la vida no a que se lo «curre» y es que su entretenimiento no es, precisamente, «la socialización». «No creo que sea la más conocida y valorada, la verdad. La gente no me conoce mucho y confunde a la Sole de Siete vidas conmigo. Soy irónicamente ácida, pero del resto nada. Ni de puta, ni de roja», se ríe recordando la anécdota con el taxista.
La actriz vuelve al teatro, al Valle Inclán, desde hoy porque Gerardo Vera, responsable del Centro Dramático Nacional (CDN) y director de la obra del estadounidense Tracy Letts, se la mandó y a ella le bastaron unas horas para saber que no es que quisiera sino que «necesitaba hacer» un texto «tan brillante y tan conmovedor».
Y no es que fuera, precisamente, el primer papel que le ofrecían para que volviera a las tablas sino que no le parece «correcto» hacer «a su edad» dos cosas al mismo tiempo, y en la última década siempre ha estado «liada» con la televisión.
«Necesito hacer teatro que es donde empecé —debutó en 1957, con Alfredo Marsillach— y lo echaba muchísimo de menos. Lo de Vera ha sido un regalo y no podía decir que no». ¿Quiere eso decir que no volverá a la tele para hacer series como «Siete vidas»?. «Ahora mismo estoy en Agosto y no miro más allá», afirma. «No me hago planes. Esto surge porque surge y no hay que olvidar que estoy jubilada y que soy muy mayor. No me gustaría salir a un escenario arrastrándome. Morir en un escenario me parece una ordinariez y un horror», sentencia. La obra es una tragicomedia sobre esa «epidemia» que es la familia.