El festival de magia toca a su fin con las últimas tres galas internacionales
El francés Gaetan Bloom dará paso a los shows mientras sorprende con varios trucos.

Huang Zheng durante su espectáculo ‘Dreams’, ayer en el Auditorio
El Festival Internacional León Vive la Magia despide hoy su octava edición con las últimas tres galas en el Auditorio y un buen sabor de boca «gracias a la respuesta de los ciudadanos», aseguran desde la organización. Será el francés Gaetan Bloom, presentador habitual del Mandrake d’Or en Montecarlo, quien dé paso a los shows de sus compañeros mientras sorprende a los asistentes con varios trucos entre acto y acto.
El alma de Oliver Twist reaparecerá por última vez sobre el escenario bajo la piel del belga Pilou, un fantástico manipulador que representa a un joven en ropa de calle.
La china Huang Zheng fundirá los misterios de la magia oriental con la belleza de sus movimientos merced a su espectáculo Dreams mientras que el canadiense Herbay Montana le roba el reloj a alguien del público en uno de sus tradicionales pick pockets, un ladrón de guante blanco con estilo y mucho oficio. David Kaplan pondrá la nota de ilusión, la música, los malabares y la comedia, la auténtica esencia del circo como nunca antes se había visto. Por su parte, el francés Arno saldrá acompañado de sus inseparables palomas, periquitos y aves exóticas en número diferente a lo que suele verse habitualmente. No faltarán Erick Lantin, Valerie y Dary con sus impresionantes apariciones y desapariciones en cuestión de segundos.
Una última jornada redonda que ofrecerá su primer pase a las 12.00 horas —todavía quedan entradas—, a las 18.00 y a las 21.00 que pone el broche final a la semana donde calles y plazas vieron interrumpidos sus quehaceres diarios con las ilusiones de tres magos de renombre Jean Philippen, Mag Gerard y Guilles Rousseau, y en la que el Camión Teatro pareció echar raíces junto a Botines conducido por el español Miguel Ángel Gea y Marc Oberón.
Aunque uno de los más aplaudidos fue el argentino René Lavand, que tanto el lunes como el martes inundó de su sabiduría a miles de leoneses. Maestro y creador de la lentidigitación, sus juegos e historias embelesan por igual. A sus 83 años declaró a este periódico que estas galas serían unas de las últimas de su carrera, que amaba esta ciudad porque tiene historia, que ha trabajado en los cinco continentes para las altas cunas de la sociedad, para el ciudadano medio e incluso para el Cártel colombiano. Asegura que lo aprendió todo de Beethoven, Bach o Mozart, «porque si la música es el resultado del equilibrio armónico de los sonidos y los silencios, siempre pretendí que lo mío fuera el equilibrio de lo que se dice y se hace».