Unamuno: una figura irrepetible
Una exposición abre hoy en Salamanca el 75 aniversario de la muerte del pensador.
Documentos personales de Miguel de Unamuno en la casa museo de Salamanca.
En el 75 aniversario de la muerte de Unamuno, que se cumple hoy, se inaugurará la primera de las actividades organizadas por el Ayuntamiento de Salamanca con motivo de la celebración de «2012. Año de Unamuno», una exposición en la que se muestra cómo se talló el medallón de la Plaza Mayor dedicado al literato, según informaron fuentes municipales a Ical.
La apertura tendrá lugar tras el acto institucional en homenaje a Miguel de Unamuno, que presidirá el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, antes participar en la tradicional ofrenda floral que cada año se realiza ante la estatura del escritor, ubicada en la calle de los Bordadores.
La de Miguel de Unamuno (Bilbao 1864-Salamanca 1936) no es una figura que pase desapercibida. No lo hizo en su tiempo, ni lo hace 75 años después de su muerte. Hoy en día no sólo es recordado como el gran pensador, escritor y político que fue, sino también como un «Don Quijote» que no dudó en posicionarse y luchar contra lo que creía que era una causa justa. Desde Salamanca, lugar donde vivió la mayor parte de su vida y donde falleció un 31 de diciembre, se rememora la gran dimensión de una figura irrepetible de la que en este 2012 se conmemora el 75 aniversario de su muerte.
1397124194El filósofo
Quería educar el pueblo
De entre todas las facetas que describen a Unamun, para el profesor de Filosofía de la Universidad de Salamanca Cirilo Flórez Miguel, la de filósofo es «la primera de todas ellas», ya que desde sus inicios como pensador, cuando vivía en Bilbao, lo importante para él fue «crear sistemas filosóficos». Después, al llegar a Salamanca, convirtió su filosofía en escritura, porque su objetivo era «interpretar el mundo desde el lenguaje».
1397124194El intelectural
Opinaba de todo
Y es que la Salamanca del primer tercio del siglo XX es, a juicio del catedrático de Historia Contemporánea Mariano Esteban de Vega, «la Salamanca de Unamuno». Cuando el intelectual vasco llegó a la institución académica, ésta no estaba en una situación «muy floreciente», sino que atravesaba una etapa «crítica» que provocó casi su desaparición: sólo había dos facultades oficiales —Ciencias y Medicina—, no tenía personajes relevantes, el nivel del profesorado era «mediocre» y el número de estudiantes «muy reducido». En su época no fue «un personaje indiscutido y, por su excepcionalidad, no era particularmente querido» en determinados entornos, aunque explica que tampoco lo pretendía. Esteban de Vega cree, incluso, que si el nombramiento de rector se hubiera hecho por elección en vez de decidirse desde fuera de la institución, quizá no hubiera ocupado el sillón rectoral. Esteban de Vega recuerda que era un personaje que «opinaba de todo y salía a la opinión pública para mostrar su actitud de manera constante».
Personaje de ficción
Protagonista de novelas
A todas estas facetas sobre el ex rector, el catedrático de Italiano de la Universidad de Salamanca, Vicente González, suma una tan novedosa como excepcional y pintoresca. En la mitología literaria, añade González, Miguel de Unamuno «se ha convertido en un Don Quijote» que libra batallas en las novelas de ficción de autores italianos, como Raffaele Nigro, Romana Petri e incluso del escritor austriaco Egyd Gstättner, entre otros. En la obra de Nigro Viaje a Salamanca, el escritor tiene el papel protagonista en una metáfora literaria sobre la permanencia de la literatura frente a los medios de comunicación, el valor de la palabra «tranquila» en contraposición a la rapidez o la urgencia. Petri narra en las páginas de Dagoberto Babilonio. Un Destino el periplo de un inmigrante latinoamericano que llega a España a través de Portugal, durante la Guerra Civil, y a través de un viaje en tren pasa por Salamanca. Durante ese trayecto habla con alguien, que resulta ser el pensador vasco. En la novela de Gstättner Horror Vacui. Die spanischen Dörfer des Don Miguel de Unamuno , el experto considera que ofrece una visión «muy interesante» de su figura, narrada a través de un personaje que llega a Salamanca.