León pierde otra vez el título de Ciudad Literaria, esta vez frente a Reykjavik
García Valadés admite que la crisis ha obligado a dejar «en suspenso» el Observatorio de la Lectura.
Tampoco ha sido posible esta vez. La Unesco ha preferido a la ciudad islandesa de Reykjavik como quinta ciudad literaria — Edimburgo, Iowa, Melburne y Dublín— por delante de León, que tendrá que esperar al menos un año más para conseguir este título.
«La ciudad de Reykjavik puede presumir de una asombrosa tradición literaria con una incalculable herencia de literatura medieval, que incluye las Sagas, los Edda, y el Íslendingabók–Libellus Islandorum (Libro de los islandeses), entre otras obras», destaca en el fallo la directora general de la Unesco, Irina Bokova. Asimismo, subraya que esta larga tradición ha cultivado el carácter literario de la ciudad en las áreas de educación, conservación, difusión y promoción. «Reykjavik es un claro ejemplo del papel central que la literatura juega en la sociedad y el paisaje urbano contemporáneos y en la vida diaria de sus ciudadanos», añade.
Hay que subrayar que la capital islandesa cuenta con 200.000 habitantes, apenas 20.000 más que León. Sin embargo, la literatura está fuertemente imbricada en la sociedad escandinava, hasta el punto de que, según las estadísticas, el 10% de los islandeses publica un libro a lo largo de su vida, y las tasas de lectura están en cuarenta libros por ciudadano y año. Además, Reykjavik fue capaz de presentar un proyecto ambicioso, que demostraba «el apoyo del gobierno central para el desarrollo de planes en materias de lengua, traducción e intercambios literarios internacionales». Poco que ver con León, donde no existe una infraestructura capaz de vertebrar la iniciativa de manera seria. El concejal de Cultura, Juan Pablo García Valadés, aseguraba ayer que el Ayuntamiento sigue adelante con el proyecto para conseguir que León ingrese en este club. «Lo llevábamos en nuestro programa electoral», incide el edil, que añade sin embargo que el equipo de gobierno no ambiciona conseguir este título a corto plazo. «Hay que tener en cuenta el momento de restricción económica que vivimos y que nos impide poner en marcha todas las iniciativas que nos gustaría», precisa. Juan Pablo García Valadés añade que la pretensión es lograrlo a medio o largo plazo y asegura que siguen en contacto con la Unesco para lograrlo.
En cuanto al Observatorio Municipal de la Lectura, creado en febrero del año pasado, el concejal informa de que en estos momentos se encuentra «en suspenso», a la espera de que se aprueben los presupuestos para este ejercicio. «Aún no sabemos con cuánto dinero contaremos», manifiesta el edil, que sí espera anunciar pronto la creación de un aula literaria que fomente y proyecte la obra de los jóvenes escritores leoneses.
Ayuda ministerial . Hay que recordar además que hasta el año pasado, el Ayuntamiento contaba con la ayuda del ministerio de Cultura, según declaraba la propia concejala, la socialista Evelia Fernández —«todas las actividades que hemos desarrollado este año se deben en gran parte a la colaboración de la Dirección General del Libro»—, y que este salvavidas ya no existe.
Para hacerse una idea de la importancia que el título podría tener para León, basta observar el fenómeno vivido en Edimburgo, la primera ciudad en lograr esta distinción. La designación ayudó a la ciudad a enfocar la atención en las actividades literarias y atrajo al país eventos de prestigio tal como el Premio Internacional Man Booker de Literatura. Actualmente, la ciudad intenta capitalizar este nombramiento y obtener verdaderos beneficios para Escocia promoviéndose a través de la literatura y constituyéndose en modelo para todas las otras ciudades de la literatura que vendrán.
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