Los primeros, unos catalanes que se ‘colaron’
La Catedral de León cuenta ahora con dos entradas distintas: la que hasta el momento era la habitual recibe, en horas de culto, a aquellas personas cuya intención sea la de participar en las celebraciones litúrgicas, mientras que por la puerta principal han de pasar las personas que deseen visitar el templo con un interés turístico. Bien que algunos decidían ayer, con el fin de no pagar entrada, simular su intención de asistir a misa cuando en realidad el objetivo era otro.
Fue el caso de unos de los primeros visitantes de ayer, una pareja de catalanes que optaron por salir y utilizar la entrada reservada a fieles, desde la que también puede transitarse por un breve segmento del templo hasta alcanzar los bancos y contemplar parte de la seo.