Leoneses ‘Perdidos en la tribu’

Una familia de la capital participa en la tercera temporada del ‘reality’ de Cuatro.

Primeras imágenes de los concursantes leoneses de ‘Perdidos en la tribu’, que comienza a emitirse el miércoles.

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León

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Tres hermanos leoneses, Cristina, David y Víctor, acompañados por sus padres, son una de las tres familias que participan en la nueva temporada de Perdidos en la tribu . Cuatro empieza a emitir la tercera edición de este concurso el miércoles, a las 22.30 horas. Y promete más emociones, porque la convivencia será aún peor que en anteriores programas.

La familia leonesa tendrá que asimilar las costumbres de la tribu Shiwiar, que vive en la selva del Amazonas. Los hombres visten con faldas hechas de paja y las mujeres se cubren además los pechos con hojas de palmera. Son un pueblo muy afable y divertido al que le encanta estar de broma. Sin embargo, su forma de ser es muy particular: no suelen mirar a la cara cuando hablan. De momento, nada se sabe de sus rivales. En la web de Cuatro, donde no se desvela la identidad de las familias, la leonesa posa ante la fachada del Musac.

En su nuevo destino existen unas hormigas cuyo picotazo duele como una bala y puede llegar a provocar alucinaciones, así como una especie de peces cuya mordedura puede paralizar una parte del cuerpo. Además conviven con enormes tarántulas.

Un menú de gusanos

Su comida diaria consiste en una papilla llamada ‘chicha’ que se elabora de una forma sorprendente: las mujeres golpean una planta de yuca, escupen sobre ella y la dejan fermentar. Sólo entonces está preparada para comer. Los Shiwiar también comen monos, caimanes, tortugas o unos enormes gusanos algo difíciles para el paladar occidental. En el vídeo promocional se ve a la leonesa Cristina haciendo ascos ante un plato de gigantes orugas. La tribu con la que convivirá la familia leonesa es muy espiritual y supersticiosa y mantiene una estrecha relación con el medio ambiente y la vida natural. Utilizan los recursos naturales para hacer medicinas y para fabricar venenos con los que matar animales y poder comer. Una de sus principales habilidades es la extracción del curare, una potente neurotoxina que utilizan en dardos para cerbatanas.

Las tres familias españolas elegidas harán frente a un duro destino, ya que las tribus con las que convivirán son algunas de las descartadas anteriormente por la dureza de sus costumbres, de su entorno, de su clima o de la personalidad de sus habitantes. Los rivales del quinteto leonés han sido ‘colocados’ en dos tribus africanas. Una de ellas son los Suri, que viven en el sudoeste de Etiopía y están considerados como una de las tribus guerreras más fieras de la región. Viven en pequeñas chozas, generalmente hechas con ramas, se dedican principalmente al pastoreo y se alimentan de leche de vaca, carne y de los cereales que cultivan. Esta tribu, que practica la poligamia, mantiene tradiciones como que el hombre come primero y después mujeres y niños se alimentan de lo que quede, el extraordinario plato que lucen las féminas en labios y orejas o grabar dibujos hechos con cicatrices en su propia piel, entre otras. Por último, el pueblo Tamberma vive en Togo, al oeste de Africa. En esta tribu, la arquitectura es muy peculiar. Viven en curiosas construcciones con forma de torres, unidas entre sí por unas paredes que parecen de barro pero que en realidad son de excrementos de vaca.

Los Tamberma viven en una sociedad algo ruda en la que las mujeres trabajan muy duro pero en la que no tienen ni voz ni voto. Por ejemplo, la recogida de excrementos de vaca para las paredes de las casas es una tarea sólo reservada a ellas.

Los miembros de esta tribu fuman en pipas de calabaza y subsisten gracias a la agricultura, la caza y la pesca. Entre sus alimentos se incluyen los murciélagos y, en ocasiones, hasta los perros, considerados casi una ‘delicatessen’.

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Las tres familias españolas s deberán adaptarse a los diversos entornos, realizar actividades cotidianas insólitas en el mundo occidental, aprender a comunicarse con sus anfitriones o entender su cultura.