La velada literaria de la Universidad quiere ser «cita cultural obligada»
Durante la cena se hizo entrega a Carlos Aganzo del premio de poesía que otorga la institución.

Carlos Aganzo recibe el premio de manos del rector.
Alrededor de 180 personas participaron ayer en la cena-velada literaria organizada por la Universidad de León para entregar su segundo Premio de Poesía, que en esta ocasión recayó en el periodista y escritor Carlos Aganzo por su libro Las flautas de los bárbaros . Tanto esta convocatoria como la propia velada quieren convertirse, como explicaba ayer Maurilio Pérez, director del Servicio de Publicaciones de la Universidad, en «cita cultural obligada». De hecho, Pérez afirmó que, aunque el evento lleve tan sólo dos ediciones, el premio se ha «consolidado plenamente» y que tiene el honor de constituir «el único galardón poético que concede una universidad española a una obra concreta». Además, recordó que mientras a la anterior edición se presentaron 56 originales, en esta ocasión fueron 196, lo cual es buena muestra de su asentamiento, a juicio de sus organizadores. Muchos de ellos, por otra parte, procedían de Hispanoamérica, lo cual ha motivado que, para la próxima convocatoria, los textos llegados de esos países tengan que venir sellados por sus respectivas embajadas o consulados. La velada, además, quiere «afianzar a León como ciudad literaria».