Más de 2.000 personas se acercan a ver el restituido Códice Calixtino
El próximo mes se pondrá en marcha una exposición itinerante que llegará a León.
Varias personas se acercan a contemplar el célebre Códice Calixtino.
Más de 2.000 personas habían visitado hasta ayer al mediodía la exposición en la que, hasta el 30 de agosto, se puede contemplar el Códice Calixtino, por lo que se formaron largas colas para acceder a la muestra.
El director del museo de la Catedral, Ramón Izquierdo, confirmó esa cifra de afluencia a la muestra para poder ver ese manuscrito del siglo XII que no se podía contemplar desde «hace 20 años». La mayoría de los visitantes fueron a la exposición por casualidad y en sus primeras impresiones manifestaron su desconfianza porque el Códice, robado hace un año y localizado el pasado julio, pueda no ser el original. Pero el Códice Calixtino original podrá contemplarse hasta el día 30, dentro de una urna de cristal blindado, y desde el lunes será sustituido por un facsímil hasta que la exposición dedicada a este manuscrito cierre sus puertas el próximo 31 de diciembre.
La exposición itinerante del Códice se pondrá en marcha el próximo mes y recorrerá diferentes ciudades españolas, entre ellas León.
El director del museo de la catedral de Santiago explicó que la recuperación de la pieza es «una gran alegría» y después de un año muy complicado, «la exposición se crea para darle una visión positiva a todo el caso». «Debemos aprovechar el tirón mediático que generó la pieza para darla a conocer y demostrar su valor», señaló Izquierdo, que disipó las dudas de los visitantes sobre la originalidad del ejemplar expuesto. «El Códice no había estado expuesto desde hace 20 años, con lo cual esta es una ocasión única. Lo principal de esta obra en este momento es su conservación por lo que hay que guardar unas medidas de conservación excepcionales y unas medidas de seguridad. Es una pieza que corre mucho peligro ahora por ser robada», agregó. En cuanto a las opiniones de los visitantes, Ramón Izquierdo dijo que son «muy positivas» aunque señaló que «existen incomodidades a la hora de hacer cola». Entre los visitantes se encontraba Alberto, un profesor de historia que se decidió a visitar la muestra en la catedral porque considera que es «algo histórico» y cree que esta pieza «es del pueblo y por ello debe estar expuesta para todo el mundo».