Firmeza de Perera para «arrancar» una oreja a cada toro en Bilbao

Iván Fandiño durante la faena de muleta a su primer toro.

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juan miguel núñez | bilbao
León

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No aportaron nada los toros, el principal hándicap que tuvieron los toreros. Una corrida que aparentaba mucho más de lo que en realidad fue. En tipo, pero completamente vacía.

Precisamente por eso hay que justificar a los toreros, y todavía más el triunfo de Perera en los dos de su lote. Menudo estuvo el extremeño de firme y capaz para arrancar la oreja a cada uno de sus toros.

En su primero, que blandeó mucho en el primer tercio, con caídas constantes al ir y salir del caballo, Perera construyó faena a base de apuntalar primero al animal a base de temple para dar fuerza donde no había.

La faena tuvo muy buen rumbo desde los inicios, siempre a más, por el lado derecho. Muletazos largos y muy sentidos. Incluso algunos al natural tuvieron muy buena expresión. El toro a menos, sin embargo, Perera acertó a mantener el buen tono del trasteo. La estocada, fulminante, fue decisiva para cortar la oreja.

El quinto tampoco dio facilidades. Frenado de capote y a menos también en la muleta. Fue muy bueno otra vez el arranque de faena, muy asentado el torero en los cambios por detrás. Y muy importante lo que se conoce por toreo fundamental, enganchando al astado por delante y llevándole muy toreado hasta el final.

El toro, que aportó muy poco, se agotó antes de tiempo. El mérito de Perera fue mantener el ritmo inicial a pesar de un par de inoportunos enganchones. Cayó otra oreja por firmeza y poderío, porque Perera toreó valiente y con las ideas muy claras.

Para hacerse una idea de las pocas facilidades que dio la corrida, basta tener en cuenta que Ponce no resolvió en ninguno de sus dos toros.

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El primero de Fandiño fue algo revoltosillo, expresión de mansedumbre, ya que se fue suelto en los dos encuentros con el caballo y tampoco quiso saber nada en el último tercio. Fandiño le aguantó mucho en un trasteo intermitente que no fue a ninguna parte. El sexto fue tan poquita cosa por dentro como aparentaba por fuera.