Vargas Llosa carga contra los ataques personales en Internet
La Red, dice, «permite violar y manipular la identidad humana».
El escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura en el 2010.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa criticó ayer, en una columna publicada en Lima, los ataques en Internet contra la identidad de figuras conocidas que cualquier persona puede cometer sin que las víctimas tengan posibilidad de defenderse.
«Vivimos en una época en que aquello que creíamos el último reducto de la libertad, la identidad personal, es decir, lo que hemos llegado a ser mediante nuestras acciones, decisiones, creencias, aquello que cristaliza nuestra trayectoria vital, ya no nos pertenece sino de una manera muy provisional y precaria», señaló el premio Nobel de Literatura del 2010. Mario Vargas Llosa hizo mención, en el artículo publicado en el diario La República , a dos escritos que figuran en Internet con su firma ( Elogio a la mujer y Sí, lloro por ti Argentina ) que no son obra suya, aunque utilizan extractos de frases acuñadas por el literato hispanoamericano.
«Canalla intelectual»
Según el escritor, la revolución tecnológica audiovisual que ha impulsado las comunicaciones ha tenido, «como perverso e impremeditado efecto, el de poner en manos de la canalla intelectual y política, del resentido, el envidioso, el acomplejado, el imbécil o simplemente el aburrido, un arma que le permite violar y manipular lo que hasta ahora parecía el último santuario sacrosanto del individuo: su identidad».
Mario Vargas Llosa, que recordó la batalla del novelista estadounidense Philip Roth para que la biblioteca virtual Wikipedia corrija una semblanza suya, agregó que «lo peor del caso es que estas operaciones delictivas ni siquiera resultan de una conspiración política o empresarial, o cultural, sino, más pedestremente, de pobres diablos que tratan de combatir el tedio o la pavorosa sequedad de sus vidas». El autor peruano confía en que este enemigo de la libertad sea derrotado, a la larga, pero teme que probablemente no llegue a celebrar esa victoria.