Fulgor de Concha Casado

Opinión | José luis puerto
profesor y poeta
Concha Casado es una bendición de Dios para toda la sociedad leonesa, por su atención, su estudio, su cuidado, su actitud de valoración y conservación de todo el patrimonio tradicional de León y su provincia, así como por haberlo sabido divulgar y transmitir a lo largo de décadas a través de una generosa labor de artículos, libros, dirección de jornadas y cursos, charlas, participación en el ámbito escolar, o en asociaciones y grupos de distintos tipos, que han requerido su presencia para contar con su asesoramiento y su sabiduría.
Por ello, el imponerle la Diputación la medalla de oro de la provincia, bueno es recordar la importancia de su tarea intelectual y divulgativa de todo el patrimonio tradicional leonés, tanto material como inmaterial; así como su generosidad y su entrega —pues prácticamente todo lo que ha hecho ha sido de modo altruista— hacia todas aquellas iniciativas para las que ha sido requerida.
Es Concha Casado, y lo ha sido siempre, una mujer comprometida con el pueblo de León, una intelectual activa, cuya generosidad se manifiesta no solo en sus investigaciones publicadas en libros y en revistas, sino también a través del impulso de no pocas iniciativas, entre las que podemos citar sus charlas en distintos ámbitos, el impulso que ha dado a la creación de determinados y ejemplares museos en el mundo rural, su labor de animadora cultural a través de giras y de excursiones, del planteamiento de ciclos temáticos de charlas relacionadas con la cultura tradicional, resueltos luego en publicaciones..., es decir, es el paradigma no solo de una intelectual cualificada y altamente valorada en los campos lingüístico y etnográfico motivos de su interés, sino también una animadora cultural privilegiada que ha sabido incardinarse en la sociedad y promover en ella la valoración de la cultura tradicional en sus distintas manifestaciones.
Un trabajo pionero suyo, dentro del ámbito de la etno-lingüística, siguiendo el método de ‘palabras y cosas’ de la escuela de Hamburgo y el estudio sobre Sanabria de Fritz Krüger, es el de su tesis doctoral, dirigida nada menos que por Dámaso Alonso, que daría lugar a su conocida y valorada obra El habla de la Cabrera Alta. Contribución al estudio del dialecto leonés , publicada en 1948 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el que desarrollaría su trayectoria profesional. Tal estudio sería reseñado de un modo muy elogioso por el propio Krüger.
Posteriormente, a lo largo de su dilatada vida, Concha Casado ha realizado no pocos estudios y trabajos sobre el patrimonio tradicional leonés. Una deliciosa síntesis sobre la materia, y muy recomendable, incluso para el ámbito educativo, la publicó Concha en Tierras de León , en 1980, con el título de Ayer y hoy de la cultura popular leonesa .
El arte popular y las artesanías son uno de los principales motivos de atención de Concha Casado. De 1991 es su Guía de la artesanía de Castilla y León , en la que Concha Casado repasa las artesanías vivas de la provincia, en los sectores de la cerámica, la madera, las fibras vegetales, la piedra, el mármol y el vidrio, el metal, la piel y el cuero, el textil, la joyería, los instrumentos musicales y otros varios. Es el recorrido panorámico más completo sobre la artesanía viva de la provincia, que se completa con otros trabajos e iniciativas posteriores de la autora sobre el tema. Una investigación de envergadura es su estudio La indumentaria tradicional en las comarcas leonesas , fruto de un trabajo de campo por toda la provincia y de una investigación modélica, publicado en 1991 y prologado por su amigo Julio Caro Baroja. En él nos muestra, comarca por comarca, las peculiaridades de las prendas tradicionales, las joyas y las alhajas.
No podemos aquí repasar ahora toda la obra etnográfica y documentalista de Concha Casado: sobre danzas con palabras en La Cabrera, ritos de paso, monasterios, colecciones diplomáticas, comarcas, etc. Pío Cimadevilla publicó en su momento una completa bibliografía de la autora a la que nos remitimos como orientación para los lectores interesados. Solo queremos ya aquí felicitar a Concha Casado por esta medalla de oro, tan merecida, que la Diputación le ha impuesto, así como agradecerle su legado, pues tanto su obra de investigación como su participación y promoción de tantísimas iniciativas constituyen un bien social, generosamente ofrecido, del que todos nos beneficiamos.