El PP lleva la Vía Nova al Congreso para que sea Patrimonio de la Humanidad
La diputada de Orense Ana Belén Vázquez presenta una iniciativa que cuenta con el apoyo de Portugal.
El flamenco se impuso a la Vía Nova. La ruta romana que une Astorga y Braga, pasando por Ponferrada, veía cortado en el 2009 su ‘camino’ hacia Europa para conseguir la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El PSOE, que entonces estaba en el Gobierno, rechazaba la proposición de la diputada del PP Ana Belén Vázquez, que ahora, tres años después, ha desempolvado la iniciativa. «Tenía un compromiso con mis compañeros de León para poner la Vía Nova en valor. Es una de las vías romanas más importantes de la Península. La declaración de Patrimonio de la Humanidad permitirá conservarla y promocionarla, así como generar riqueza en el ámbito rural gallego y leonés», explicó ayer a este periódico la diputada por Orense.
La proposición no de ley tiene que ser debatida ahora en la Comisión de Cultura, donde el PP posee la mayoría, aunque Vázquez no descarta contar con el respaldo de los socialistas. De momento no se ha fijado aún la fecha en la que se votará en el Congreso.
Vázquez adelanta que ha mantenido contactos con las autoridades portuguesas, que han asegurado que propondrán igualmente la candidatura de la Vía Nova, también conocida como Vía XVIII. Con el aval de dos gobiernos la diputada popular cree que existen muchas probabilidades de que esta ruta del siglo I, con sus 286 miliarios de piedra (parecidos a los hitos kilométricos de las carreteras, pero expresados en millas, entre 1.400 metros y 1.800 metros) y sus cinco puentes, sea protegida por la Unesco. De hecho, es la ruta del imperio romano con más monumentos de este tipo en Europa.
La proposición presentada por el PP a la Mesa del Congreso apela a que es la única calzada romana vinculada a numerosas minas de oro explotadas durante el Imperio Romano, como Las Médulas, Os Milagres de Monte Medo y Os Biocos (ambas en Orense).
Una vía para el fisco
Con 318 kilómetros de longitud -unas 215 millas romanas- la Vía Nova se construyó con el fin de «facilitar la implantación de sus sistema fiscal y mejorar el acceso a las minas de oro del norte de la península», según una investigación llevada a cabo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) durante año y medio. De hecho, dado que existen otras vías anteriores y posteriores que también unen estos núcleos, los investigadores han llegado a la conclusión de que la Vía Nova se hizo específicamente para articular mejor los poblados indígenas y aplicarles su sistema fiscal.
El informe del CSIC, dirigido por el investigador Javier Sánchez-Palencia y financiado por el Ministerio de Cultura, ocupa cinco volúmenes bajo el título Estudio del trazado de la Vía XVIII e incluye la cartografía y catalogación de los numerosos yacimientos arqueológicos de este itinerario de alto valor patrimonial.
La Vía XVIII del Itinerario de Antonino fue la gran obra viaria de la dinastía Flavia y la ruta más corta entre Astúrica y Bracara. Aparte de los miliarios, las vías romanas estaban ‘sembradas’ des mansiones, los lugares de descanso gestionadas por el Gobierno Central, donde los viajeros podían pasar la noche, aunque también se especula que fueron utilizadas como estaciones del fisco. A lo largo de la Vía Nova hay once mansiones, entre ellas Bergido (Cacabelos), Interaconio Flavio (San Román de Bembibre) y Astúrica Augusta (Astorga).
Si la Vía Nova consigue ser declarada Patrimonio de la Humanidad, las comarcas leonesas por las que discurre esta ruta, que coincide con el Camino de Santiago, resultarían tan beneficiadas como Las Médulas, único enclave de esta provincia protegido por la Unesco.