El Premio Nacional de Música honra la «audacia» de Kiko Veneno
A lo largo de su original carrera, el cantante catalán ha aunado copla, cante y rock .

El catalán afincado en Sevilla Kiko Veneno ha visto reconocida su trayectoria por el Ministerio de Cultura.
La carrera musical de Kiko Veneno ha discurrido como el Guadiana a lo largo de casi cuatro décadas. Desaparecido durante largas temporadas, el singular compositor y cantante resurge siempre avalado por la avasalladora originalidad de la que ha dado prueba en discos y escenarios.
Fundador del mítico grupo Veneno, este genuino creador sin ínfulas que no ha dejado de tender puentes entre la copla y el rock vuelve a dar el cante con sesenta años cumplidos. A una edad en la que muchos atisban la jubilación, Kiko Veneno acelera y disfruta de una dulce y activa madurez bendecida ayer con un Premio Nacional que le reconoce como uno los pilares de la música popular española en el último medio siglo. La noticia le pilló «tomando unas birritas». Kiko Veneno era distinguido junto a otros dos músicos de distintas generaciones e intereses: Jesús Torres y Javier Perianes, ‘clásicos’ que compartieron los galardones que concede cada año Cultura en las categorías de composición e interpretación. Cada uno de ellos está dotado con 30.000 euros.
Si en Kiko Veneno se premió la «calidad poética» de su indesmayable ingenio musical, en el compositor Javier Torres se distinguía su «independencia estética» y en el pianista, su «versatilidad» y su proyección internacional. Poco acostumbrado a los premios institucionales, Veneno se ha movido siempre en la periferia de la industria y al margen de los dictados comerciales. Es una ‘rara avis’ a la que se reconoce ahora la largueza y altura de su vuelo. El jurado destacó su «contribución decisiva a la integración de tradiciones musicales internacionales e hispanas». Por ello distingue a este músico radical en todos los sentidos de la palabra por su capacidad «para difundir el compás, enriqueciendo con ingenio y calidad poética el formato de la canción popular». Y define como «germinal» una labor musical «que ha influido en dos generaciones de artistas».
A contracorriente
Hijo de militar y ama de casa, José María López Sanfeliú, Kiko Veneno para el mundo del cante y la farándula, nació en el norte catalán, en Figueras (Gerona) en 1952. Pasó su infancia en Cádiz y reside en el sur desde su adolescencia, con Sevilla como campamento base. Tras estudiar Filosofía y Letras y viajar por Europa y Estados Unidos para asistir a conciertos de artistas como Frank Zappa y Bob Dylan, colaboró en el disco mítico, La leyenda del tiempo , de Camarón de la Isla (en él firma temas tan memorables como Volando voy ), alumbrando más tarde álbumes como Échate un cantecito y Está muy bien eso del cariño .
Sus últimas aventuras colectivas son el grupo G5, formado en 2006 junto a Delinqüentes, Tomasito y Muchachito Bombo Infierno, y la Banda del Retumbe, con la que ha vuelto al circuito internacional y se ha presentado hasta en Nueva York.