Pilar Queralt: «Isabel de Castilla fue una reina por convicción, no por ambición»

Susana Vergara Pedreira y Pilar Queralt, ayer en el Club de Prensa de Diario de León.
La novelista e historiadora Pilar Queralt desveló ayer en el Club de Prensa la personalidad de Isabel de Trastámara, su relación con su marido, Fernando de Aragón y los entresijos de su reinado.
La escritora reveló que, a pesar de lo que pudiera pensarse, Isabel fue una reina por convicción, no por ambición. «Nada hacía pensar que iba a serlo, por eso puso tanto empeño en ser una reina ejemplar», subrayó.
La novelista, que fue presentada por la periodista de Diario de León Susana Vergara como una «historiadora minuciosa y rigurosa pero sobre todo una gran divulgadora», explicó que la reina ejerció el poder con todas sus consecuencias, si bien negó que fuera una adelantada a su época. «En su esfera privada, en su familia, desempeñó el rol tradicional, cuidaba de sus hijos y remendaba la ropa a su esposa Fernando, en parte porque era una gran celosa, con motivo, pero en lo político dejó claro a los nobles y a su marido que la reina era ella», añadió.
Pilar Queralt también desentrañó la intrahistoria de la católica y puso de relieve como estuvo involucrada en muchas intrigas. «Le rodearon muertes sospechosas, como la de su hermano Alfonso y su hermanastro el rey Enrique IV». La historiadora dejó claro que estos óbitos no son imputables a ella ni a Fernando. «Tal vez los nobles pensaban que sería más fácil manejar a una mujer que a un hombre. Se equvocaron de pleno», bromeó.
La novelista también se sirvió del hecho de que Isabel se autodenominó ‘reina propietaria de Castilla’ para explicar cómo era y cómo actuaba. También destacó Queral que si bien en un principio el matrimonio con el heredero de Aragón fue razón de Estado, la relación entre ambos se transformó, si bien no en el sentido romántico actual, en una relación amorosa en la que no faltaron los celos.