Rosa Regás gana el premio Biblioteca Breve con ‘Música de cámara’
La novela reflexiona sobre la capacidad de progresar ideológicamente.

Rosa Regás, ayer, tras conocer el fallo del premio.
La escritora Rosa Regàs ganó ayer el Premio Biblioteca Breve 2013, que convoca la editorial Seix Barral con una dotación de 30.000 euros, con Música de cámara , en la que narra la historia de un amor truncado entre una mujer de herencia republicana y un joven de clase alta en la posguerra barcelonesa. La editora Elena Ramírez ha señalado que el jurado por unanimidad ha decidido premiarla porque «denota un excelente oficio en la elaboración del personaje femenino protagonista (Arcadia) y de las diversas voces que lo acompañan», a la vez que logra «una extraordinaria» recreación de la atmósfera de la posguerra.
En el relato, Regàs también cuestiona de forma «implacable y sobrecogedora a la sociedad catalana burguesa de la época y las ambigüedades y claudicaciones de la Transición». Muy emocionada, la escritora ha querido, antes de adentrarse en lo que es la novela, rememorar el tiempo que estuvo trabajando en Seix Barral, entre 1964 y 1970, y todo lo que aprendió de Carlos Barral, a pesar de que «aquella historia tuvo un tropiezo importante por la injusticia del poder contra la inteligencia».
Sin embargo, ha proseguido, «el tiempo pasa y las heridas se curan» y ha subrayado que no sería la persona que es hoy, ni tendría el compromiso que tiene si no hubiera conocido a Barral. En este sentido, ha querido comentar que incluso llegó a esconderse detrás de una puerta para poder «oír hablar a Carlos y a los que le visitaban», personas como José Manuel Caballero Bonald, Jaime Gil de Biedma o Gabriel Ferrater, de los que aprendió «lo que es la buena literatura y el criterio».
Respecto de la novela, ha dicho que quería contar la peripecia vital de un hombre educado en el «fascismo más absoluto», durante la dictadura de Franco, y que evoluciona con el tiempo «por las experiencias que tiene, por los amores que tiene, por las apetencias de justicia que le quedan, a pesar de pertenecer a una familia facha». En contraposición a él, aparece el personaje de Arcadia, una mujer educada en los valores de la República, que dice no está basado en su vida, aunque sí incluye en el relato dos anécdotas personales que vivió en primera persona.