El japonés Toyo Ito, un devoto de Gaudí, gana el Pritzker de Arquitectura

La torre de los vientos.
El japonés Toyo Ito ha sido galardonado ayer con el Premio Pritzker de Arquitectura 2013 por una obra «que combina innovación conceptual con edificios soberbiamente ejecutados», por una arquitectura «excepcional» y por «la dimensión espiritual y poética que transciende de todas sus obras».
A sus 71 años, el arquitecto japonés «es un creador de edificios atemporales, con los que audazmente propone nuevos caminos. Su arquitectura proyecta un aire de optimismo, ligereza y alegría, y está impregnada de un sentido de unicidad y universalidad», según las consideraciones del jurado, presidido por lord Peter Palumbo. Por estas razones y «por su síntesis de la estructura, espacio y forma que crea lugares acogedores, por su sensibilidad al paisaje, por infundir sus diseños con una dimensión espiritual y por la poética que trasciende todas sus obras», Toyo Ito es el ganador del Pritzker 2013, dotado con 100.000 dólares (unos 76.000 euros) y un medallón de bronce.
Al conocer la concesión del premio, Ito señaló: «La arquitectura está limitada por diversas restricciones sociales. He diseñado arquitectura pensando en que conseguir espacios más cómodos más allá de esas restricciones». Amante de la obra del español Antonio Gaudí, Ito no sólo es uno de los arquitectos más reconocidos del panorama internacional, sino que su personalidad es la de un genio humilde preocupado por aportar soluciones en momentos de necesidad.
Nacido el 1 de junio de 1941 en la Seúl ocupada por Japón, en un mundo inestable y violento marcado por la II Guerra Mundial, Ito ha apostado por un concepto urbanístico dotado de elementos naturales y pragmáticos, donde el cristal o la madera se maridan con el hormigón y el acero para crear espacios diáfanos de serena amplitud.