«Saldremos de la crisis económica, pero ¿saldremos de la crisis humana?»

Imagen de archivo del escritor y profesor leonés Venancio Iglesias.
—Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?
— Así habló Zaratustra. Leo siempre los libros que me llenan de pensamiento y belleza: Don Quijote, Cien años de Soledad, La Regenta, La enfermedad mortal, Mientras agonizo, Ulises…
—Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida).
—Inolvidable, César Valdesogo. Tío de mi madre que me enseñó a narrar y no sabía casi escribir. En habilidad narrativa mi madre era también extraordinaria. Personaje literario: La cara multiforme de don Juan y Alonso Quesada, junto con Lázaro de Tormes o el Buscón.
—Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable).
—Que cada cual descubra por su cuenta la levedad insoportable de...
—Un rasgo que defina tu personalidad.
—Una persona en sentido original es una máscara. Tras la máscara de los libros se esconde el hombre, pero no tengo ninguna simpleza sicológica de autoanálisis para definirme.
—¿Qué cualidad prefieres en una persona?
—«Persona» es ya una rara cualidad del ser. No obstante adoro la capacidad de admiración y el respeto a los límites corporales del otro.
—¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?
—Si política es lo que dicen periodistas y tertulianos, no merece ni opinión. Saldremos de la crisis económica, pero ¿saldremos de la crisis humana?
—¿Qué es lo que más te divierte en esta vida?
—La edad me va poniendo en la situación de un peón que tiene cerca un alfil y oye el pensamiento del jugador de ajedrez que dice: ‘Voy a limpiar el camino al Rey y este peón me estorba. En un par de jugadas…’.
—¿Por qué escribes?
—¿Por qué respiras?
—¿Crees que las redes sociales, facebook o twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?
—¿Acaso las redes sociales no son un guirigay de opiniones incontrastables, donde la más mema vale tanto como la más selecta y ponderada?
—¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?
—Me hacen guiños, Nietzsche y Kierkegaard, enarca las cejas Unamuno, arruga el entrecejo Baroja, maldice Valle Inclán, escupe en el suelo Faulkner, sonríe tristemente Machado, me reconviene Quevedo, hace gestos de aceptación con reservas Cervantes, me empuja la mano Cela; Vargas Llosa y don Gabriel me miran con perplejidad, niega Beckett o ríe de buena gana Joyce, Vallejo mueve la cabeza, Pessoa me mira desde su miopía, y Rulfo aprueba algunas cosas… Shopenhauer hace una mueca displicente si encuentra algo optimista…
—¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?
—Tengo un blog que a veces hago avanzar.
—Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.
—Buena pregunta sin posibilidad de respuesta.