Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Últimamente no hacemos más que dar saltos atrás en el tiempo sin tan siquiera utilizar el Delorean de Doc Brown o la madriguera de conejo de aquella novela de Stephen King. Así, en los últimos meses las ventas de coches regresaron a cifras de los años 80 mientras los hogares españoles han vuelto a la bombona de butano ante las subidas de las tarifas de luz y de gas y se detecta una resurrección del trueque de objetos y tareas como modelo económico alternativo al pago en moneda de curso legal. El signo de los tiempos. A los retornos forzados por la crisis se unen otros, no exentos de polémica, promovidos por el Gobierno de Rajoy, que quiere dejar su impronta en asuntos como la Ley del aborto —podría volver a su articulado previo a 2010, o incluso a la situación anterior a 1985, en función de cómo cierre el PP su debate interno— o la reforma del ministro Wert, que, según los críticos «devuelve la política educativa a un pasado predemocrático», basado en «el control doctrinal de la educación». Tela. Donde también se oyen ecos de un posible salto en el tiempo es en la vuelta a TVE de los anuncios, suprimidos en 2009. Si bien hasta ahora nadie con capacidad de decisión se ha pronunciado abiertamente en defensa del regreso, el continuo ‘chau-chau’ invita a pensar que no es descabellado.

Tampoco ayudan las decisiones previas del Gobierno en otros asuntos relacionados con la Corporación, a la que dispensa un tratamiento modelo manto de Penélope, destejiendo las costuras de aquella reforma del gabinete de Zapatero que pretendía adoptar sin postureo el modelo de la BBC: consenso del Parlamento en la elección del máximo responsable de RTVE, profesionalidad sin adscripción política del jefe de los informativos y una programación de interés público financiada al margen del mercado publicitario. Ojalá que el no hacer y el hacer para deshacer den paso pronto al hacer y, ya puestos, hacerlo bien.

Cargando contenidos...