Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés del Ala 14: «Si pasase el Eurofigther a velocidad supersónica reventaría la Catedral»
El joven, de 27 años,es piloto de caza del Ejército del Aire y del Espacio y cada mes hace parada en casa por trabajo. Desde Albacete hasta la ciudad de León tardaría 15 minutos si pone el avión a 1.900 kilómetros por hora, la velocidad máxima que podría alcanzar

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de Eurofigther en el Ala 14 de Albacete.
Marcelo Izquierdo Lorenzana es uno de los elegidos que puede ver la ciudad en la que nació desde el aire a una velocidad desorbitada, la que alcanza el Eurofigther que pilota, «cada mes o cada dos meses». Este leonés de tan sólo 27 años es uno de los pilotos del Ejército del Aire y del Espacio en el Ala 14, en Albacete. Habla con naturalidad de una profesión con la que sueñan muchos jóvenes, pero que exige mucha preparación, además de una personalidad «tranquila» y con capacidad para «actuar bien bajo presión», y superar anualmente reconocimientos médicos y psicológicos.
«Desde siempre me interesó el mundo militar. Luego con 14 o 15 me empezó a interesar el mundo de la aeronáutica; uní las dos cosas que me gustaban y dije: ‘Quiero ser piloto de caza’», recuerda Marcelo desde Albacete. Se informó y centró su formación en su objetivo, Bachillerato Tecnológico —con premio extraordinario— y las consiguientes pruebas físicas, el reconocimiento médico, la oposición y llegar hasta la academia militar. Allí estudió cinco años —incluida formación militar y una ingeniería— y, a partir de tercero, que es cuando se empieza a volar, siempre pensando en conseguir la mejor nota «para que te permitan elegir la especialidad de caza». Así arrancó su vida militar este joven.
En el Ala 14, con los Eurofigther Typhoon, hace vuelos casi diarios de una hora u hora y media, aunque en misiones ha llegado estar en el avión «hasta siete horas y diez minutos, este mismo verano, en una navegación de Omán a Malasia, ida y vuelta, con seis repostajes en vuelo». Sin tomar tierra ni una sola vez. Pero más allá de estas misiones internacionales, junto con el entrenamiento, entre las tareas que tiene encomendadas el Ala 14 está la vigilancia del espacio aéreo español y acercarse a bases como la de León, a la Academia Básica del Aire, donde aterrizan para hacer el servicio al aparato antes de regresar a Albacete. De esta forma, los futuros suboficiales del Aire y del Espacio y las unidades de La Virgen trabajan y aprenden sobre el repostaje del avión o cómo se asegura. Los casi 600 kilómetros que separan León de Albacete suponen cinco horas y media en coche. Marcelo tarda menos de media hora volando a 950km/h, pero «si le metiésemos caña al límite por una alarma real o un contacto no identificado, podemos llegar perfectamente en quince minutos». «La velocidad de paseo en un Eurofigther es de unos 700 k/h», detalla con una sonrisa.
Cuando el cielo de León ruge con las pasadas de los caza que van a la Base Aérea de León lo hacen a una velocidad de 800 o 1.000 k/h. «León desde el aire es muy bonito y lo que más destaca es la Catedral, por la ubicación y la altura de los edificios, pero si pasásemos a los 1.900 k/h que puede alcanzar el Eurofigther, a velocidad supersónica, y cerca del suelo lo reventaríamos todo», explica el joven piloto leonés, quien concreta que hasta ahora, la máxima velocidad que ha alcanzado ha sido Mach 1.55, unos 1.700 k/h.
«El cuerpo aguanta bien la velocidad a velocidad constante. Lo que no aguanta tan bien son las aceleraciones. Al virar agresivamente, sientes la fuerza centrífuga que te aprieta hacia el asiento, las llamadas fuerzas G. En el Eurofighter podemos llegar a nueve Gs. Estamos acostumbrados, pero tras vuelos duros con muchas Gs te bajas muy cansado o mareado, y a veces te salen petequias en los brazos y las piernas por la rotura de capilares», detalla Marcelo, quien ya ha participado en varias misiones internacionales, como una activación en Rumanía para interceptar un dron que había violado el espacio aéreo europeo. Su vuelo más especial, sin embargo, fue el del pasado 12 de octubre, cuando por primera vez voló su Eurofigther en el desfile de Madrid.

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de un Eurofigther.

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de un Eurofigther.

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de un Eurofigther.

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de un Eurofigther.

Marcelo Izquierdo Lorenzana, piloto leonés de un Eurofigther.
