Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Opinión | yolanda veiga

Ocurre con los concursos que hay demasiados en la tele. Y uno más desde el lunes, Taxi, la alternativa de La Sexta a la siesta. Y uno menos porque Cuatro ha relegado... ¡a las 8.45 horas!, Money Time , el programa que ideó Risto Mejide y que presenta Luján Argüelles. ‘Taxi’ es un concursito ligero conducido a medias por Manolo Sarriá (la mitad del dúo Sacapuntas) y Miki Nadal, que se ha plantado de un salto (desde los diez metros) de nuevo en la pantalla amiga. Bueno, más bien en la pantalla enemiga de la pantalla amiga. Miki y Manolo suben a los clientes a su taxi y además de regalarles la carrera les regalan casi el dinero. Las preguntas son sencillas (¿cómo se llama la secretaria de Mortadelo y Filemón?, ¿en qué ciudad está el estadio La Catedral?...) y si no se la saben, ellos les echan un cable. De propina, dos comodines: el de la llamada y el de la ventanilla. Así que el riesgo es casi cero, lo que le resta emoción al asunto. Al margen de hacerles preguntas, Miki y Manolo también hacen gracietas y ligan con las chicas. Es que no se puede hacer otra cosa en un escenario tan pequeño. Eso es lo peor, que desde casa resulta aburrido ver siempre el mismo plano, acostumbrados como estamos a los mega platós y esos graderíos que parecen campos de fútbol, aunque luego quede todo más en fachada que otra cosa. En Taxi compensa que, al desarrollarse dentro del coche y no haber gente que aplaude, ni familiares que se emocionan, ni alternancia de planos, las preguntas van muy rápidas.

La primera carrera fue regular. No llegó al medio millón de espectadores y probablemente no pase de esas cifras. Podría haber sido peor si se enfrentase a Gran Reserva, el origen’ y a Sálvame , pero han tenido la precaución de ponerlo antes. Nadie espera audiencias millonarias de un concursito modesto como Taxi , pero sirve para cubrir el hueco.

Cargando contenidos...