Pablo Motos en Londres
Crítica de televisión yolanda veiga
Een contra del espíritu del programa, El Hormiguero va a emitir hoy un programa enlatado. Viejo, pero no caducado. Se grabó hace un mes en un hotel de Londres y la idea fue del padrino americano de Pablo Motos, Will Smith.
Anda que no habrá visto cosas en el mundo y pisado platós, pero está como loco con las hormigas. Smith está promocionando su última película, Después de la Tierra, en la que trabaja junto a su hijo Jaden Smith, digno sucesor de papá. El actor ha concentrado toda la promoción de la cinta en Londres y quería que le entrevistara Motos. Y allá que se fueron cincuenta personas del equipo, a hacer las Américas a Inglaterra. A eso se le llama querer... y poder. La edición especial de mañana es otro tanto que se apunta nuestro programa más internacional, comprado a tiempo y con buen ojo por Antena 3. Nominado a los Emmy, aunque no haya ganado ninguno, Motos se deja querer por Will Smith, que le hace una propaganda de lujo y encima quiere montar una cosa parecida en Estados Unidos. ¡En Estados Unidos!
Pero.. ¿no eran los americanos los reyes del mambo, los inventores del ‘show business’? ¡Y nos están mirando a nosotros! ¿Qué hace el Gobierno que no ha puesto a Motos a abanderar la ‘Marca España’?
Además, como es un poco pelirrojo podría pasar por medio alemán, para evitar suspicacias de entrada. Y con los experimentos del hombre de negro podríamos maquillar un poco el asunto de los recortes en innovación que tan mal nos están haciendo quedar delante de nuestros socios europeos.
A Mario Vaquerizo también habría que buscarle alguna tarea en nuestro salto al universo catódico exterior, aunque sin explotarlo del todo, sin exprimirle todo el talento, que, si no, seguro que se lo acaban quedando los americanos.
No es broma lo de Motos, va muy en serio. El Hormiguero es el mejor programa de nuestra televisión, una razón para sacar pecho. Que nos estamos quedando escuálidos.