Los renglones de Borges

Descubren en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires el final del cuento ‘Tema del traidor y el héroe’ cambiado por el autor.

Imagen del manuscrito hallado.

Publicado por
agencias | buenos aires
León

Creado:

Actualizado:

Hace dos semanas dos investigadores de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires encontraron un manuscrito con un párrafo del cuento de Borges Tema del traidor y del héroe que el autor agregó para la versión definitiva de su texto algunos meses después de su primera edición.

El manuscrito tiene, según el director del centro, Horacio González, la «inconfundible letrita de Borges»y ha sido encontrado en el número 112 de la colección de Sur que había pertenecido al autor de El Aleph . Apareció en medio de una investigación que los bibliotecarios Laura Rosato y Germán Alvarez encabezan para hallar tesoros borgeanos entre los estantes de la institución que el escritor dirigió durante 18 años. «Se buscan libros que presuntamente pudieron haber sido leídos por él, o que hayan pertenecido a su colección privada, que Borges donó de una manera incógnita», explicó González.

Sostiene el director de la biblioteca, en la que Borges escribió algunos de sus textos mágicos, que no es un texto inédito, pero ayuda a conocer el modo en que Borges trabajaba: «Cada tachadura es significativa porque muestra que cada palabra es pensada, y es intuida».

El cuento narra la historia de Ryan, un hombre que investiga el asesinato de su bisabuelo y se entera de que el mismo Fergus había sido señalado como un traidor a la causa que lo embanderaba como líder. Así que acepta su condena a muerte, y su teatralización: para que la rebelión no se evapore antes de triunfar, Fergus debe morir como un héroe, y para eso, lo obligan a recitar versos de La tragedia de Julio César , escritos por William Shakespeare. Lo que Ryan descubre es que Fergus Kilpatrick intercaló palabras de su autoría, mucho más dramáticas que las del propio Shakespeare.

Cargando contenidos...

Escribe Borges: «Ryan sospecha que el autor los intercaló para que una persona, en el porvenir, diera con la verdad». Así que la pregunta queda abierta: tal vez haya una verdad sin descubrir en ese acto silencioso que Borges cometió, puede sospecharse, en 1944, hace casi setenta años»...