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León

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Opinión | Rosa Belmonte

Hay televisiones que siempre tienen el servicio público en la boca. Pero no está muy claro qué sea el servicio público. Encarcelados , el programa que La Sexta estrenó con éxito el jueves con más de dos millones de espectadores, se acerca bastante al devaluado y manoseado concepto.

La primera entrega estuvo dedicada a los españoles encarcelados en Bolivia. Si se puede llamar cárceles a eso. Cuatro españoles entre 800 presos y, de ellos, 400 duermen en el suelo, por los pasillos, porque no hay celdas para todos. Éstas se compran o se alquilan y están hechas por los propios internos. El delegado de la prisión la enseña. Como si fuera enseñable. El servicio público, denuncia social aparte, consiste en mostrar el peligro potencial de sucumbir a las mafias de la droga (y cae gente de toda clase, profesión y condición). Deberían poner los episodios en los vuelos de ida a cada uno de los países que salen en el espacio.

Encarcelados es un trabajo periodístico, de investigación, de meterse en sitios peligrosos. Claro que también es entretenido, pero porque lo que ves resulta increíble y te deja pegada a la televisión por el impacto de ese mundo infrahumano (no es entretenido en el sentido de la carcelaria Orange is the new black , una de las series revelación de los últimos meses). Las penurias de españoles encarcelados por el mundo por tráfico de drogas son un clásico, pero este necesario programa se especializa en ello y las condensa en diez entregas de setenta minutos.

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Han entrado en 30 cárceles de siete países de América Latina. Jalis de la Serna (al que conocíamos de Callejeros ) y Alejandra Andrade (también) dirigen la serie producida por Ver-T. A Jalis de la Serna le ofende la comparación con Españoles por el mundo (a ver si va a ser el servicio público de los otros, mira tú). Pero que no sufra Jalis, que la comparación les beneficia. Y que no se ofenda pero el programa también podría llamarse Supervivientes , si no fuera porque el término está pillado por otro donde se sobrevive con menos intensidad.