Miguel Ángel Recio director del inaem
«León necesita un lugar para albergar teatro de forma estable»
Leonés de corazón, porque aquí vivió hasta los 17 años, el director del Inaem cree que es más lógico que el Emperador vuelva a ser teatro y el Auditorio se dedique sólo a la música. De momento no da plazos. Critica la poca programación de la capital, a diferencia de Ponferrada.
El leonés Miguel Ángel Recio, director del Inaem.
—El programa Platea que va a poner en marcha el Inaem, ¿está destinado al Emperador cuando reabra como teatro o también al Auditorio?
—Está destinado a todos los municipios de España que tengan programación estable. A partir de enero haremos las contrataciones con las compañías que lleguen a acuerdos con los ayuntamientos. Es un cambio en el modelo de gestión. En muchos ayuntamientos las taquillas no se utilizan para pagar a las compañías, sino que los ingresos entran en las arcas municipales. Queremos que el dinero del teatro sea para la gente del teatro.
—¿Y qué paga el Inaem?
—Como sabemos que a veces con la taquilla no se cubre el caché de las compañías, desde el Inaem vamos a pagar esa diferencia. Apoyaremos las programaciones estables de los ayuntamientos que se adhieran al programa Platea.
—¿La decisión de convertir el Emperador en teatro y que el Auditorio sea sólo para música está avalada por un estudio de mercado?
—León da para mucha actividad cultural, pero necesita un lugar para acoger teatro de forma permanente. El Auditorio es un auditorio y, por tanto, reúne condiciones para la música, pero no es un teatro. Tenemos que comprobar con el Ayuntamiento su capacidad de programación, pero hay que tener en cuenta las ayudas que desde el Inaem y desde otras instituciones se están poniendo en marcha. Tenemos que hacer estudios; también de la inversión. En cualquier caso, tendrá menor coste del que en su día se habló para el Centro de Músicas Históricas.
—¿Descarta el proyecto de Peridis para el Emperador?
—Claramente.
—¿La reforma interior del Emperador será diferente?
—Sí, será diferente. Hay que estudiarlo, pero no son los mismos requerimientos los que necesita un teatro, que ya es un teatro de por sí, a los que precisa un Centro de Músicas Históricas.
—¿El coste será menor a los 7,14 millones presupuestados inicialmente?
—Hay una primera aproximación que puede abaratar los costes casi un 50%. Pero frente a la idea de que el Emperador no se iba a tener en cuenta por parte del Inaem, no es cierto. Ya hemos hecho unas obras para la rehabilitación de las fachadas por 250.000 euros, que es una cantidad importante, pero seguiremos pensando un acuerdo para el futuro del teatro Emperador.
—El Auditorio apenas tiene programación, ¿podrá León soportar dos espacios culturales de la envergadura del Auditorio y el Emperador?
—En su día se había pensado que convivieran dos edificios con actividades culturales musicales. Creo que parece más acertado que convivan dos edificios con actividades, uno musicales, y otro, teatrales. Lo que es importante es incrementar la oferta de teatro.
—Pero el teatro no vive sus mejores momentos...
—Ha caído mucho el número de espectadores de los teatros. Hay muchas razones. La situación económica es sólo una de ellas; otra es el descenso de la oferta cultural. Cuando la oferta aumenta y es de calidad, el público acude. La temporada que hemos cerrado con la Compañía Nacional de Teatro Clásico, con La vida es sueño, todos los días alcanzó el cien por cien de ocupación. Eso significa que cuando una obra es buena, el público acude.
—El público puede pensar que el Inaem sólo trae a León una programación exquisita, pero para minorías y no obras de la Compañía Nacional de Teatro...
—Ahora, tampoco tiene un teatro, porque el Auditorio no cumple los requerimientos técnicos que necesita un teatro. Pero en la provincia de León hay teatros importantes en Ponferrada, en La Bañeza, en Villafranca... ¿cómo es que León no puede tener un buen teatro estable?
—¿Por qué una programación de calidad como la de las Músicas Históricas y con entradas asequibles apenas llena el 46% del aforo del Auditorio?
—Esa es la pregunta que nos hacemos todos. Es fundamental la divulgación. Como todo producto cultural o comercial, necesita ser conocido. Espero que con el aumento de nueve puntos de público en el último año estemos asistiendo a un incremento de espectadores.
—¿Y qué se puede hacer?
—Hay que llevar a cabo un trabajo diario de contactar con los conservatorios, con la Universidad... que a estos conciertos muy asequibles de precio -incluso las entradas de algunos ciclos son gratuitas- acuda la gente.
—En otras ciudades las Músicas Históricas llenan las salas al 86%. ¿Qué falla en León?
—El fallo lo desconozco. Es más una labor interna, de las instituciones locales, de promoción de estos ciclos. Hay que estar en contacto con los colectivos que ya tienen interés por la música, pero hacerlo llegar también a los que no han empezado todavía.
—¿Y cómo se hace?
—En cada ciudad es distinto. Pero hay ciudades similares a León que tienen mucha mayor vocación musical. A más oferta, más acercamiento. A León le falta tener un público más estable dedicado a la música.
—¿Es cierto que planta cerezos en León?
—Sí, es cierto. En el pueblo de la montaña de donde son mis abuelos tenemos un pequeño lugar donde planto cerezos.
—¿Qué pueblo es?
—Salientes, muy cerca de Palacios del Sil y de Villablino.
—¿León es una plaza difícil?
—León tiene sus sombras y sus luces: está siendo difícil para la música y el teatro hay que recuperarlo. Me he quedado sorprendido de Ponferrada, que tiene una actividad teatral de mucho nivel. Como leonés, hay que valorar toda la provincia.
—¿Está diciendo que León tiene una mala programación?
—Ha habido poca programación. Recuerdo una ciudad en la que se cerró un teatro y cuando hubo nuevamente programación costó mucho que el público asiduo volviera, porque había tomado otros hábitos, deportivos, musicales... Hay que ser un buen experto en gestión cultural para saber cómo ganarse al público y mantenerlo.
—¿La subida del IVA al 21% ha sido la puntilla para la cultura?
—Evidentemente, ha supuesto un grave inconveniente para toda la actividad empresarial cultural. Pero los empresarios han sabido en muchos casos no repercutir ese incremento del IVA en el público. Así que cuando el público ha dejado de asistir, en muchos casos es por el descenso de programación de los teatros municipales. En este país hay más de 840 establecimientos teatrales que pertenecen a los ayuntamientos, muchos de los cuales han empezado a cerrar o disminuir su programación.
—Si planean que el Emperador vuelva a ser teatro, ¿saldrá de la lista de inmuebles que ha puesto en venta Rajoy?
—Patrimonio del Estado coloca en la lista de bienes que se pueden vender aquellos que no tienen utilización. Este es un bien dedicado a un fin cultural, con todas las protecciones. Es muy difícil que tenga otra actividad que no sea la del teatro. Ojalá hubiera alguien deseando comprarlo, pero me temo que no va a ser así.
—¿Puede dar alguna fecha de cuándo podrá reabrir el Emperador?
—No tenemos plazos. Depende de esos estudios de capacidad de público y de gestión y de las inversiones. Tenemos que intentar que esas inversiones recaigan no sólo en el Inaem, sino en el Ministerio de Fomento, a través del 1% cultural.
—¿Será en esta legislatura?
—En los presupuestos del 2014 es un poco pronto, porque no hay ni un proyecto. Espero que el 2014 nos sirva para estudiar las necesidades de León.
—¿El Gobierno ha tumbado las Músicas Históricas porque era un proyecto de Zapatero?
—La paralización se debe a la falta de presupuestos e inversiones, que han caído enormemente en los Presupuestos Generales. No se trata de quién inicia la idea, sino de que haya presupuesto —y ahora mismo no lo había— y que el proyecto sea viable —que tampoco lo era—. Ahora queremos hacer demostrar la viabilidad del Emperador, convirtiéndolo en lo que fue en su día, un teatro.
—¿Por qué sólo Barroco en los ciclos de músicas históricas?
—Es más amplio que el Barroco, como esa mirada a Hispanoamérica. Es buena la especialización, que León sea el lugar de referencia de la música histórica.