‘El veneno’ se despide en León
El aplaudido duelo interpretativo entre Miguel Ángel Solá y Daniel Freire bajo la dirección de Mario Gas se despedirá de los escenarios el 12 de febrero en el Auditorio .
Miguel Ángel Solá y Daniel Freire, los dos únicos actores del montaje dirigido por Mario Gas ‘El veneno del teatro’.
París 178... Gabriel de Beaumont, un famoso actor, es invitado por el Marqués de..., un aristócrata famoso por sus aficiones extravagantes, a visitarlo en su palacio. Allí recibirá el encargo de interpretar una obra teatral sobre la muerte de Sócrates escrita por el propio marqués. Pronto comprobará que todo es una trampa de éste para someterlo a un cruel experimento sobre realidad y representación, y siempre en relación con el tema de la muerte.
Es el resumen de los primeros compases de El veneno del teatro , uno de los montajes más viajeros de los últimos años, que ha podido verse en toda España a lo largo de dos intensos años y en el que dos grandes actores en lengua española —los argentinos Miguel Ángel Solá y Daniel Freire— establecen un duelo interpretativo de la máxima altura. El mismo que culminará su recorrido, precisamente, en Castilla y León (el 12 de febrero en el Auditorio leonés, el 14 de febrero en el Teatro Principal de Palencia y el 15 de febrero en el Liceo de Salamanca).
El rescate de esta obra histórica y ya mítica escrita por Rodolf Sirera, esta vez en versión de José María Rodríguez Méndez, ha recibido los mejores elogios en una nueva apuesta del veterano director Mario Gas. Y es que, tras su paso por Argentina y Uruguay, Solá (el señor Marqués) y Freire (Gabriel de Beaumont, comediante) regresaron a las tablas españolas después del estreno en los Teatros del Canal de Madrid, de esta excepcional obra, un lugar al que regresaron del 11 de septiembre al 6 de octubre de 2013.
«Hipnótica y magnética»
Calificada de «hipnótica» y de «magnética», de un «sugestivo thriller» que se dirige «hacia las raíces mismas del teatro», a cargo «de dos actores en estado de gracia», como han escrito críticos especializados («sorprende, admira y apabulla»), esta singular pieza pudo hacerse realidad gracias a la producción de Concha Busto y Sandra Avella.
A lo largo de toda su carrera, Mario Gas ha dirigido más de cincuenta obras de teatro. Pero también ha hecho de director escénico de diversas producciones operísticas, ha ganado algunos de los más importantes premios estatales relacionados con el teatro y en su faceta como actor de cine destaca su aparición en más de treinta películas firmadas por directores como Jaime Camino, Vicente Aranda, Bigas Luna, Luis García Berlanga o Ventura Pons. También destaca, a lo largo de su carrera, su tarea como doblador, siendo la voz de actores como Ben Kingsley, John Malkovich o Geoffrey Rush.