UN ÉXITO DE LA CRÍTICA
Solá y Freire retan hoy al público a apostar en la ruleta rusa de la vida
El Auditorio acoge la representación de ‘El veneno del teatro’, dirigida por Mario Gas.

Miguel Freire y Miguel Ángel Solá durante un momento de la representación.
París 178... Gabriel de Beaumont, un famoso actor, es invitado por el Marqués de..., un aristócrata famoso por sus aficiones extravagantes, a visitarlo en su palacio. Allí recibirá el encargo de interpretar una obra teatral sobre la muerte de Sócrates, escrita por el propio marqués. Pronto comprobará que todo es una trampa de éste para someterlo a un cruel experimento sobre realidad y representación, en relación con el tema de la muerte...
Dirigida por Mario Gas, El veneno del teatro llega hoy al Auditorio después de haber cosechado el éxito de la crítica. No es la primera vez que esta obra, escrita por Rodolf Sirera, sube al escenario. El veneno del teatro se estrenó en 1978 en TVE, en el segundo canal circuito catalán, dirigida por Mercè Vilaret e interpretada por Carles Velat y Ovidi Montllor, y en castellano, en 1983, en el Teatro María Guerrero, con producción del Centro Dramático Nacional, dirigida por Emilio Hernández e interpretada por José María Rodero y Manuel Galiana.
En esta ocasión, la obra la encarnan Miguel Ángel Solá y Daniel Freire, dos de los actores más aclamados en la dramaturgia actual.
El veneno del teatro es una representación, en el sentido de volver a presentar, la importancia que el arte tiene sobre la vida y al revés. El conflicto entre dos personas lleva al teatro de los años sesenta y Mario Gas, consciente de ello, coloca a los actores en un lugar en el que nada distraiga la atención del espectador más allá del texto de Sirera y las interpretaciones que los actores hacen de él.
Juego perverso
Daniel Freire ha descrito esta obra como «un juego perverso planteado entre dos personajes, en el que uno maneja las reglas del juego y el otro las desconoce», mientras que Solá afirma que la pieza «cuenta con los recursos que dan las emociones y las ideas» y que «es una obra de dos donde no cabe nadie más». Además, añade que en esta representación hay humor, un humor «negro, desgraciado, podrido».
Para Freire, el drama «plantea al espectador una exigencia intelectual y a la vez le exige un compromiso emocional muy potente», ya que «el propio espectador es cómplice de una tortura». Al respecto, explica que es una obra con pausas muy largas, que «permite registrar qué pasa con el espectador, quien al principio se ríe pero a medida que avanza la función ya no se mueve porque espera que no ocurra lo que va a ocurrir».
Solá sostiene que el público «queda un poco golpeado» y al final de la función «no sabe si aplaude a una buena producción, una buena escenografía o buenos actores». Del mismo modo, destaca que es una obra «muy adecuada a los tiempos que vivimos», en el que «la gente recurre al pasatiempo como la manera de estar distraído mientras le meten las manos en los bolsillos». En este sentido, «es una obra salvaje, con mucha fuerza y políticamente incorrecta».
Miguel Ángel Solá es uno de los intérpretes más destacados, con trabajos sobresalientes como El hombre elefante dirigida por Emilio Alfaro con Soledad Silveyra, El águila de dos cabezas dirigida por Carlos Carella con Bárbara Mujica, Trampa mortal dirigida por Daniel Tinayre y, bajo la dirección de Inda Ledesma, Sin testigo y Federico García viene a nacer . Por su parte, Daniel Freire tiene una larga trayectoria en televisión, cine y, sobre todo, en teatro, donde también ha producido y dirigido, y donde obtuvo el premio de la Unión de Actores al Mejor Actor Protagonista por Bent, en 2005, año en el que recibió una mención especial del jurado por su actuación en A literación; Machulenco y Catarsis en el Festival Internacional de Cine Lésbico de Madrid.
Lugar: Auditorio Ciudad de León.
Hora: 21.00 horas
Entradas: 20 euros.