Xeitu celebra las conquistas que Juan Alvarado legó a Laciana
Publicará su relación epistolar con la ILE y su hazaña en el desarrollo industrial del valle.
El Club Xeitu conmemorará con varias actividades a lo largo de este año el primer centenario de la muerte de Juan Alvarado y Albo, profesor de la Escuela de Sierra Pambley de Villablino que desarrolló una intensa labor durante un cuarto de siglo al frente de la misma en su etapa más fructífera.
El Club pretende recuperar la figura de Juan Alvarado y su quehacer educativo y cultural, así como su influencia social y económica en su tiempo, recogiendo y divulgando además el legado histórico de su vida y obra, olvidado e ignorado para la gran mayoría de lacianiegos y leoneses.
Pero, además, el objetivo de Xeitu es que la conmemoración del centenario sirva como elemento útil para la muestra sobre la revolución económica que a nivel local —y en otros territorios— supuso el aprovechamiento de recursos propios como los pastos, la ganadería, la leche, que con su transformación y tratamiento dio origen a importantes iniciativas empresariales de mantequilla y quesos, algunas de gran renombre entre los primeros establecimientos delicatesen y gourmet de España.
La publicación central del centenario será una edición del epistolario de Juan Alvarado. Se han reunido más de doscientas cartas —de colecciones públicas y privadas, aparte de las conservadas en el Archivo de la Fundación Sierra Pambley que eran las hasta ahora conocidas— que serán editadas en una edición anotada y comentada de las mismas, por parte de Víctor del Reguero, acompañándolas con fotografías y documentos de época, la mayor parte de ellos inéditos.
Radiografía del valle
La publicación hace toda una radiografía del Valle de Laciana desde el 1 de noviembre de 1885 en que los institucionistas llegan a Villablino, invitados por Don Paco Sierra Pambley, para fundar su primera escuela, hasta la muerte de Juan Alvarado en 1914. Se alude no solo a la vida de Alvarado, sino que se aportan novedosos datos y fotografías de otros profesores contemporáneos suyos en otras escuelas de la Fundación —Villameca u Hospital de Órbigo—, y se analizan fenómenos sociales de la época como la emigración a América, la guerra de Cuba o el nacimiento del Villablino moderno, con las casas a la vera de la carretera que se estaba haciendo y la apertura de los primeros comercios. La publicación aportará además otros documentos de gran singularidad, como la libreta de cuentas y jornales de la primera mina de carbón explotada en aquellos años en la que luego sería cuenca más importante de la provincia.
Indicaciones de Cossío
Las cartas abarcan el periodo de 1888 a 1914 en que Alvarado permaneció en Villablino y muestran prácticamente todos los campos de su actividad e intereses, desde sus inquietudes como profesor, las indicaciones pedagógicas que le hace Manuel Bartolomé Cossío, su enamoramiento de una joven del pueblo y la dificultad para emprender esa relación, su función en el contexto social y cultural de la escuela, sus facetas humanas y su relación con Don Paco Sierra Pambley, Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate, Manuel Bartolomé Cossío y otros. A través de ellas, el propio Alvarado es protagonista principal y narrador de lo que va sucediendo tanto en la escuela como en el Villablino de la época, sus actividades en la fabricación láctea, el asociacionismo ganadero y otros aspectos.