CULTURA
Pilar Urbano: «En este país no se desclasifica ni el papel higiénico»
La periodista demanda que los ciudadanos tengan acceso a las conversaciones del 23-F

Pilar Urbano durante la charla y firma de libros ayer en la Feria del Libro de León
«Aquí no se desclasifica ni el papel higiénico». La periodista Pilar Urbano denunció con estas palabras la censura que se impone en España al ciudadano respecto a la historia reciente y al papel real que en ella han jugado los diferentes actores de la trama.
Urbano, que ayer presentó en León La gran desmemoria, quitó hierro a las críticas que ha sufrido el libro y dejó claro que simplemente se encarga de cumplir con su derecho de informarse y con el deber de transmitir la verdad. «Lo único que he hecho ha sido desmitificar, quitar medallas impropias que llevaba el monarca de méritos que no le correspondían solo a él», aseguró.
Y es que el libro publicado por Planeta asegura que el rey fue una de las piezas de la conocida como Operación Armada, que tenía como objetivo generar un gobierno de concentración alrededor del general y en el que participarían la mayoría de las fuerzas políticas del país, incluido el PCE.
De esta manera, Urbano subrayó que los dos artífices de la transición fueron Torcuato Fernández Miranda y Adolfo Suárez y sostuvo que el rey fue en ocasiones un freno a la ‘osadía’ del presidente. «Fuera por cautela, por prudencia de Estado, por un guión marcado en gran parte por Estados Unidos, fue así», matizó.
Y es que la periodista quiso relativizar la posición real al decir que uno de los escollos a los que tenía que enfrentarse don Juan Carlos eran los militares, a los que «tenía demasiado cerca», tanto que los generales quisieron que el ejército fuera un poder más dentro de la Constitución, como el legislativo, el ejecutivo y el judical.
Desmitificar a los grandes
«A mí nunca me ha temblado la mano a la hora de desmitificar a los grandes. Soy mayor y ya no tengo edad de ir a la cárcel», ironizó la escritora, que subrayó el hecho de que La gran desmemoria le ha llevado más de diez años de investigaciones y uno de redacción. «Este libro es un monumento a Suárez, que contiene momentos graves. Sé que el relato de la operación Armada ha molestado al Rey y a otras personas, como a Felipe González (habría sido el videpresidente), pero es que en esta trama figuraban políticos de todos los partidos exceptuando a los andalucistas, vascos y catalanes», manifiesta Urbano.
La escritora destaca que en España se ha querido poner un manto de clausura sobre todo lo que ocurrió en aquella época y dejó claro que el primer historiable debe ser el Rey. «Mi juez en la tierra es el lector y el lector ha puesto el libro a la cabeza en Amazon, en las librerías e incluso en la feria del libro de Cataluña», dijo. Pilar Urbano hizo hincapié en el hecho de que el rigor ha sido lo único que ha guiado la investigación e incidió en que si alguna de las piezas del puzzle no cuadraron prefirió dejarlo fuera. «En este país ya es hora de desclasificar. Carme Chacón dejó alrededor de 660 legajos listos para ser desclasificados cuando era ministra y aún no se ha abierto nada. Aquí no se declasifica ni el papel higiénico», denunció. Citó conversaciones entre el Rey con militares, políticos y banqueros que deberían hacerse públicos para permitir el debate libre de la sociedad. «Sólo con que se desescriptaran las cintas de las conversaciones del 23-F y el 24 cambiarían mucho las cosas».
Y es que, como la periodista recordó ayer, aquel día se grabaron, por orden gubernativa, todas las conversaciones de Zarzuela con Capitanías Generales. Pilar Urbano destacó que para contar una historia ha contado con al menos siete testigos y con numerosa documentación y puso ejemplos. «Sabino Fernández Campos me contó un episodio fuerte e inédito del Rey. Le pregunté si alguien más me podía acreditar aquella escena y me habló de un sacerdote dominico, Fray Bartolomé, que me lo aseveró y me habló de que eso mismo podía ser confirmado por Jaime Lago de Espinosa»...