Mafalda convierte a Quino en Príncipe
El humorista gráfico recibe el Premio de Comunicación y Humanidades en el 50 aniversario de su personaje más famoso.
david fernández
Nadie sabría decir a ciencia cierta quién es Joaquín Salvador Lavado. Sin embargo, todo el mundo conoce a su criatura más célebre, Mafalda, esa niña de seis años de humor tierno y feroz que lleva siendo la reina de la tira cómica durante medio siglo en el mundo hispanohablante. El jurado del Premio Príncipe de Asturias quiso distinguir hoy a su padre, el dibujante argentino Quino, por su mirada lúcida e irónica.
«Al cumplirse el 50 aniversario del nacimiento de Mafalda, los lúcidos mensajes de Quino siguen vigentes por haber combinado con sabiduría la simplicidad en el trazo del dibujo con la profundidad de su pensamiento», asegura el jurado en el acta de concesión del premio.
La niña que más odia la sopa fue concebida para publicitar una línea de electrodomésticos de nombre Mansfield. Sin embargo, la campaña no cuajó. Las tiras cómicas de Quino hubieran quedado arrumbadas por Quino si no fuera porque el redactor de la revista ‘Primera Plana’ pidió al diseñador gráfico en 1964 que se inventara una historieta. Quino rescató los dibujos y ahí empezó una fulgurante carrera. No solo de esa niña redicha que adora a los Beatles, sino también de sus amigos: el melancólico y soñador Felipe, el cazurro de Manolito, la cursi Susanita y la revolucionaria Libertad, además de sus padres y su inseparable hermano Guille
El premio le llega a Quino cuando su criatura más célebre está a punto de cumplir 50 años. Los años le sientan de maravilla a la nena.
Heroína iracunda
Sigue siendo insobornablemente rebelde y crítica, respondona, irreverente y políticamente muy incorrecta; una «heroína iracunda», en palabras de uno de sus más reputados admiradores: el escritor y semiólogo Umberto Eco. Ha sido muchas veces comparada con Carlitos, el dibujo de Charles Schultz, pero mientras el primero es muy estadounidense y pertenece a un país próspero, Mafalda nace en una nación en crisis. Y, sobre todo, la niña de melena negra y flequillo corto es hija de su tiempo. No comprende lo que ocurre en Vietnam, no sabe por qué existen los pobres, desconfía del Estado y le inquieta la presencia de los chinos. Hay cosas que nunca cambian.
Más popular que el Che Por añadidura, Malfalda es muy latina, lo que la hace mucho más entrañable que cualquier tebeo estadounidense. Con medio a siglo a sus espaldas, las peripecias de Mafalda, traducida a una treintena de idiomas, no pasan de moda. Los diez libros de la serie gozan de continuas reediciones y sus protagonistas ahora campan a sus anchas en los predios del libro digital y las tabletas. Mafalda, un nombre italiano y muy infrecuente en Argentina, es hoy un icono universal que forma parte del imaginario colectivo de medio mundo. En el país que la vio nacer, es tan popular como el tango, el Che o Evita.
Más famosa que Quino
La hermana de Guille es el típico ejemplo de la criatura cuya fama supera a la del autor. Quino, estragado por las atrocidades de la dictadura militar, quiso acabar con ella en 1973. «Se me agotaron las ideas», dijo su creador. Pero como le sucedió a Conan Doyle con Sherlock Holmes, Mafalda se rebeló contra esa desaparición desconcertante. Quino asegura que no tiene celos de su personaje, que le halaga su éxito, pero crear un dibujo diario se convirtió en una tiranía. «Es como si un carpintero tuviera que hacer siempre la misma mesa, y yo también quería hacer puertas, sillas, banquitos ... Una vez me preguntaron si no pensaba en resucitarla.
Y resucitarla significaría que está muerta. Nadie duda que está bien viva, afortunadamente», alega Quino para justificarse.
Contento y sorprendido
Quino aseguró ayer que recibió la noticia del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades «con sorpresa» y «muy contento». «No me lo esperaba», afirmó Quino en una rueda de prensa en Buenos Aires tras recibir la noticia del máximo galardón que se otorga en España. «Me alegra que España me haya dado un premio que me remite a mi familia», indicó el dibujante, natural de Mendoza e hijo de inmigrantes andaluces.
Quino dedicó el premio a su mujer, Alicia, de quien dijo que «ha sido clave» en la difusión de sus trabajos en todo el mundo.
El más popular, Mafalda, cumple este año 50 años de vida, y su creador atribuye su éxito internacional al ambiente «de inmigración» en el que fue dibujado. «No sé que diría ahora (Mafalda)», aseveró.