PRÍNCIPE DE ASTURIAS 2014
Coronan Príncipe al Leteo ‘leonés’ John Banville
El jurado reconoce al escritor irlandés la capacidad . para reflexionar sobre los secretos del corazón.

El escritor irlandés John Banville en el Parador de San Marcos, durante su estancia en León para recoger el premio Leteo de Literatura.
Hace seis meses llegó a León para recoger el premio Leteo. Los escritores del club cultural le otorgaban el galardón por la exquisitez narrativa y la perfección descriptiva de su universo y defendían que el irlandés era uno de los impulsores de la mejor narrativa europea.
Ahora, el Príncipe de Asturias de las Letras 2014 viene a corroborar la decisión de los poetas leoneses. John Banville es el nombre que figura en el pasaporte irlandés del primer ganador, y con él ha firmado las magistrales novelas que le han convertido en recurrente candidato al Nobel y le han otorgado algunos de los grandes premios anglosajones.
Su álter ego, Benjamin Black, carece de documentación oficial y escribe «siempre en verano» novelas negras y de intriga y más ligeras que deleitan a millones de lectores. Los dos perfiles de este Jano de las letras contemporáneas eran reconocidos el miércoles con el galardón de la Fundación Príncipe de Asturias, dejando en la cuneta a Murakami, McEwan o Salter.
Se le otorgó por la «inteligente, honda y original creación novelesca» de Banville y por la aportación de «su otro yo» narrativo, «autor de turbadoras y críticas novelas policiacas». «Cada creación suya atrae y deleita por su reflexión sobre los secretos del corazón humano», subrayó el jurado. «Su prosa —agregaba el acta— se abre a deslumbrantes espacios líricos a través de referencias culturales donde se revitalizan los mitos clásicos y la belleza va de la mano de la ironía». La dualidad del mundo narrativo de ‘Banville & Black’ «muestra un análisis intenso de complejos seres humanos que nos atrapan en su descenso a la oscuridad de la vileza o en su fraternidad existencial», destacando cómo «cada creación atrae y deleita por la maestría en el desarrollo de la trama y en el dominio de los registros y matices expresivos». Su estilo se caracteriza por su precisa, elegante y poética prosa, nunca reñida con el humor negro y que aligera sin perder exquisitez cuando firma como Black. El estilo es su mayor preocupación como Banville y como Black. «Me importa poco quién mata al mayordomo; lo que verdaderamente importa es el estilo», asegura, de modo que «aunque se escriba sobre nada, hay que hacerlo con arte». Banville cumple su máxima a rajatabla: Trabaja despacio, esculpiendo cada frase y engarzándolas como un orfebre.
Heredero de Navokov
Es «el escritor de lengua inglesa más inteligente», para George Steiner, Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, y se le tiene por el «heredero natural» de Vladimir Nabokov. «Escribir es como respirar», asegura el bicéfalo creador de exquisitos universo emocionales siempre en busca de lo más hondo del alma humana en torno a la soledad, la memoria, la identidad o la sensualidad. La candidatura de Banville se impuso a otras veintitrés procedentes de catorce países que optaban al galardón y ente las que figuraban el narrador británico Ian McEwan, el estadounidense John Salter, el japonés Haruki Murakami y los españoles Juan Goytisolo y Pere Gimferrer. Nacido en Wexford, Irlanda, en 1945, John Banville acaricia el Nobel y atesora muchos de los grandes premios literarios en el ámbito anglosajón. Con El libro de las pruebas (fue finalista del Booker, que obtendría finalmente en 2005 gracias a su gran novela El mar , consagrada por el Irish Book Award. En 2011 recibió el prestigioso premio Franz Kafka, considerado antesala del Premio Nobel, y el año pasado recibió también el Premio Austriaco de Literatura Europea. El escritor español Javier Marías lo nombró duque del Reino de Redonda, un reconocimiento personal a sus escritores admirados en 2012.
Una recopilación de relatos cortos, fue su carta de presentación en 1970, a la que seguirían Nightspawn y Birchwood ) Con Dr. Copernicus , su premiada biografía novelada del astrónomo polaco, inició una serie sobre eminentes científicos como Kepler y Newton que cerró con Mefisto . Con El libro de las pruebas inició la trilogía que completa con Ghosts y Athena , en la que el narrador es un asesino convicto. Su extensa bibliografía se completa con títulos como El intocable , Eclipse , Imposturas , El mar , Los infinitos y Antigua luz , su última novela publicada en España.