EL FIASCO DE LA PEREGRINA
Un centro de documentación... sin documentos
El santuario de la Peregrina, anunciado como el gran archivo del Camino de Santiago, lleva tres años con los estantes vacíos

Los espacios habilitados para documentos, completamente vacíos
Fueron diez años de trabajos, intensa restauración que contó con una importante asignación presupuestaria —más de seis millones de euros—, la que salvó de la ruina uno de los monumentos más significativos de Sahagún, el santuario mudéjar de la Peregrina. Con aquellas labores se repararon todos sus paramentos y elementos decorativos, se habilitaron accesos, se dotó al edificio de salas de encuentros y exposiciones (nada menos que 1.600 metros cuadrados aptos para la realización de actividades culturales), pero sobre todo se garantizó un uso concreto: el de llegar a ser Centro de Documentación del Camino de Santiago. Una promesa ratificada en el acto de ‘inauguración’ del monumento restaurado, en julio del 2011, por parte de la entonces secretaria de Estado de Vivienda —cartera ahora asumida por Fomento, que corrió con parte de los gastos junto al gobierno autonómico— y de la consejera de Cultura, Alicia García.
Tres años después, lo más difícil está hecho —la restauración— pero el edificio aguarda lo aparentemente más sencillo —la dotación de material bibliográfico—. Tan sólo una treintena de libros aportados por el Ayuntamiento de la villa leonesa y por algunos ciudadanos figuran en sus muchas estanterías, vacías en la mayor parte. «De momento no hay nada», fue la respuesta que dio Emilio Redondo, el alcalde, en torno a esta cuestión. «Es complicado porque no hay dinero. Son muchas las cosas que queríamos hacer en la Peregrina pero el ayuntamiento llega hasta donde llega. También con el Centro de Salud nos hemos quedado colgados», continuó.
Aunque la Junta cuenta con más que abundantes fondos bibliográficos, hasta el momento sólo han llegado al antiguo santuario, como piezas singulares, un facsímil del Beato de Sahagún , del siglo XII, conocido también como el Beato Corsiniano ; y una copia de la Vida del bienaventurado San Juan de Sahagún , original de 1815, ambos adquiridos por el municipio. Pero tampoco se ha vuelto a saber nada de aquel principio de acuerdo llevado a cabo con la viuda del catedrático Millán Bravo Lozano (1932-1997) —latinista, profesor, traductor del Códex Calixtinus y uno de los máximos expertos en la Ruta Jacobea— para donar a la Peregrina la gran biblioteca de este humanista nacido en La Grañeras. Y es que los esfuerzos —poco menos que vanos, hasta el momento— de dotar de verdadero contenido cultural al monumento ha venido siendo motivo de polémica en la villa (junto a ciertos defectos en la restauración que llenaron de goteras el templo el pasado invierno). Fue la imposibilidad de acometer proyectos de calado en él, entre otros factores, una de las causas principales por las que dimitió la anterior concejala de Cultura, Cándida Buiza, y en este momento sólo gracias al Instituto Leonés de Cultura pueden contemplarse en su interior obras de Carlos Cuenllas, Castorina y Herminia de Lucas.
Sin importar que constituya el centro geográfico del Camino de Santiago Francés y un núcleo patrimonial de primer orden, por el momento Sahagún carece de los prometidos fondos bibliográficos mientras la villa palentina de Carrión de los Condes ha adelantado —desde hace ya años— a la leonesa con el Centro de Estudios y Documentación del Camino de Santiago-Biblioteca Jacobea en el monasterio de San Zoilo. Mientras, Sahagún y su Peregrina, declarada monumento histórico-artístico en el año 1931, continúa esperando.