CULTURA
Las instituciones liquidan el Festival de Órgano después de 30 años de historia
El certamen sólo cuenta este año con un recital propio y los seis restantes son programación del Inaem. El instrumento construido por el luthier Phillip Klais costó un 1,7 millones de euros a los contribuyentes
Uno de los conciertos del Festival Internacional de Órgano del año pasado
Puede que este sea el último año del Festival Internacional de Órgano Catedral de León, después de 31 años de historia. Ninguna institución ha aprobado invertir un sólo euro en el certamen. Cero la Junta y el Ayuntamiento (como en años anteriores) y cero las ‘astillas’ de la antigua Caja España. La Diputación, según aseguran fuentes de la institución, decidirá en los próximos consejos rectores del Instituto Leonés de Cultura si apoya al Festival. El año pasado fue el único organismo que acudió en socorro del certamen, y eso que estrenaba órgano. El concejal de Cultura del Ayuntamiento, Juan PabloValadés, zanjaba ayer la polémica explicando que el Ayuntamiento ya había cumplido su compromiso puesto que el festival se creó con la finalidad de conseguir un órgano nuevo para la Catedral. «Ese objetivo es ya una realidad, así que nuestra ayuda ya no puede ser económica», se justificó.
El año pasado la Catedral estrenaba el órgano construido por Philip Klais, un instrumento que tuvo un coste de 1,7 millones de euros y que fue sufragado por el Ministerio de Cultura, que aportó el 30 por ciento del importe; la Junta de Castilla y León, que destinó el 20 por ciento; Caja España-Caja Duero, con el 20 por ciento; y la Diputación, el Ayuntamiento y el Cabildo, que se distribuyeron el 30% restante.
En el festival de este año tan sólo hay un concierto programado, el inaugural. El resto forma parte del certamen de Músicas Históricas del Centro nacional de Difusión Musical (cuatro), mientras que otros dos, que también financia el Ministerio, forman parte de una serie dos conciertos de Johan Sebastian Bach. La pregunta que surge es para qué invertir tanto dinero en un órgano al que no se dará uso o ¿tanto luchar para morir en la orilla?
Y es que la situación es tan difícil que los organizadores no pueden asegurar que este año no sea el último. Giampalo Di Rosa, que abre el festival, prescinde de cobrar su caché. La entidad corre con los gastos de las dietas del organista, así como los de la producción del festival. No da para más. Jean Guillou ha querido venir, también gratis, pero las cuotas de los socios no dan para más. «Cero es una declaración de intenciones», declaran fuentes del festival, que añaden que se ha buscado patrocinio privado sin resultados. «Un certamen cultural de estas características no puede sobrevivir sin el apoyo institucional», destacan.
Y es que el propio Ministerio de Cultura no ha podido en esta ocasión destinar subvención alguna a la asociación debido a la retirada del apoyo del resto. «No nos hemos podido acceder a las convocatorias del ministerio porque las bases exigen que tengas parte del presupuesto cubierto», explican y añaden que, de seguir así, el año próximo habrá que tomar decisiones. «Pero este sí podría ser el último año del Festival», lamentan.
El Festival Internacional de Órgano Catedral de León se abría el 1 de octubre de 1984 con un concierto a cargo de Adolfo Gutiérrez Viejo y José María Ontí Soriano y un presupuesto de dos millones de pesetas que salió de las arcas municipales. Si bien es cierto que el certamen se puso en marcha con la finalidad de construir un nuevo órgano para la Catedral, su espíritu tuvo desde el principio una clara vocación cultural y pedagógica. No se agotaba en el propio órgano.
Salvados por el ministerio
Este año, el festival se salva gracias al ciclo de Músicas Antiguas del Centro Nacional de Difusión Musical, que acercará a León a Michel Bouvard, Camerata Boccherini, Konrad Junghänel y Juan de la Rubia.
El 11 de octubre, Camerata Boccherini revelará dos caras distintas del compositor italiano. La primera es la de los quintetos de cuerda, una música de cámara parangonable a la europea del momento. Y la otra, el del Stabat Mater que escribió, siguiendo el célebre antecedente de Pergolesi, en sus años de estancia en Las Arenas al servicio del infante Don Luis. Además, interpretarán la obra con la plantilla de la primera versión, la de soprano —en este caso María José Moreno— y quinteto de cuerda.
El 18 de octubre, la Pulchra acogerá el concierto de Kanthus Cölln, ensemble de solistas fundado en 1987 por el laudista Konrad Junghänel. En pocos años ha llegado a considerarse unos de los mejores ensembles vocales del mundo. El núcleo de sus esfuerzos musicales es el trabajo en torno a la literatura vocal alemana e italiana del Renacimiento y el Barroco. La mayoría de sus cerca de 35 cedés, desde el Vespro della beata Vergiine, los Salmos de David de Schütz a los motetes y cantatas de J.S.Bach han recibido prestigiosos premios internacionales. En esta ocasión, interpretarán piezas compuestas durante la guerra de los Treinta Años. A ese momento histórico se asocia con frecuencia una música honda, oscura y penitencial, pero los compositores del tiempo también hallaron momentos para plasmar el goce sensual en sus obras. Un Schutz recién regresado de Italia plasmó este espíritu en sus hermosos madrigales a cinco voces, y algunos de sus discípulos, como Schein y Albert, lo extendieron.