Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Crítica de televisión yolanda veiga

Mientras las francesas, que se han vuelto muy recatadas, están renegando del top less, aquí nos hace falta muy poquita excusa para despelotarnos. Se habla estos días mucho de Penélope Cruz (por cierto que está rodando una película) y entre otros asuntos, del anuncio de lencería fina que ha dirigido, con ese ballet de chavalotas en ropa interior danzando en el desierto mientras Jon Kortajarena, guapísimo y vestidísimo, se arrastra por la arena. Son tres minutos larguísimos de planos que alternan bustos generosos, melenas y piernas larguísimas y en los que a Kortajarena, desgraciadamente, no se le ve nada.

Al que sí se le va a ver algo es a Yon González, que protagoniza la nueva serie de Antena 3 Bajo sospecha , que veremos en otoño. «En el primer capítulo habrá una pequeña tensión sexual», anuncia el actor, sabedor de que estas cosillas, con estos calores tan malos, tienen buena acogida. Confía en que la tensión sexual «se resuelva al cabo de muchas temporadas» pero casi seguro que no, que en el segundo episodio ya hay escena de cama. Dicho esto sin reproche alguno, sino como constatación de esa tendencia al alza de sacar a actores jóvenes y guapísimos (Hiba Abouk, Álex González, Verónica Sánchez...) desnudos por menos de nada. En Hable con ellas, que a este paso va a llamarse ‘El monólogo de ella’ (de la que aguante, porque se marchan todas), también se han apuntado al recurso sexual (molaba más cuando se enfadaba Beatriz Montañez).

Las presentadoras, porque quisieron o porque estaba en el guion o porque había que subir la audiencia, se prestaron el otro día a fingir un orgasmo, que es una cosa que televisivamente da mucho juego pero hay que tener mucha cara para hacerlo bien. Les salió regular. La americana, que se prestó valiente la primera, parecía atragantada, Sandra Barneda escapó del trance con unas risitas y Rocíito lo dio todo con unos gritos que ni que le hubieran pisado el callo. Alguien muy fan en internet decía que solo por ver ese momento había merecido la pena trasnochar. No, no lo mereció. El recurso es viejo.

Cargando contenidos...