EÑ ESCÁNDALO DE LAS TARJETAS B
León, la cruz de Spottorno
El ex consejero del rey y ex presidente de la Fundación Caja Madrid, implicado en las tarjetas ‘opacas’, prometió y no pagó una subvención de dos millones a San Isidoro
El abad Francisco Rodríguez, el ex presidente de la Fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno, y otro directivo de la entidad
Rafael Spottorno, que dimitió el martes como consejero del rey por el escándalo de las ‘tarjetas B’ de Caja Madrid, tiene una deuda pendiente con León. Spottorno figura en la lista de directivos de la entidad que disponían de tarjetas ‘opacas’, con la que gastó 223.900 euros, según los datos difundidos por la Fiscalía Anticorrupción. Pese a los fondos que manejó durante años Spottorno y que en la Sala del Pendón de San Isidoro escenificó en un pomposo acto en 2010 la concesión de dos millones de euros para reformar el museo, todo quedó en una foto —la que acompaña a esta información—. El dinero nunca llegó, aunque el abad de la colegiata, Francisco Rodríguez Llamazares, sigue confiando en que el proyecto no ha muerto. Sin embargo, lo cierto es que la transformación del museo, única obra que tiene pendiente San Isidoro tras una magna restauración en el interior de la iglesia y en el exterior de la joya del románico, lleva ocho años en el ‘limbo’.
Los dos millones de la actual Bankia y otro medio millón del Cabildo permitirían convertir el Museo de San Isidoro «en uno de los mejores de Europa», según Isidro Bango, catedrático de arte antiguo y medieval en la Universidad Autónoma de Madrid y responsable del proyecto de musealización.
Bango ha catalogado 600 piezas de la colegiata románica. «Cuento cómo se deben juntar, cómo deben ser vistas, cómo deben ser explicadas», señaló. Y es que para el profesor, San Isidoro requiere un cambio radical. «Yo no dejaría nada en su sitio. San Isidoro es una joya que tiene escondidas la mayoría de sus piezas», sostiene.
El plan de Bango ya preveía dar mayor protagonismo al cáliz de Doña Urraca, que se exhibe como un ‘unicum’ en una sala situada en el cuerpo más bajo de la torre del gallo desde que se desveló que es el Santo Grial.
Spottorno, designado por Juan Carlos jefe de la Casa del Rey en septiembre de 2011, después de haber ejercido el cargo de secretario general entre enero de 1993 y septiembre de 2002, etapa tras la que pasó a dirigir la Fundación Caja Madrid, prometió hacer más accesible el museo de la Colegiata, modificar la sala de doña Sancha y ampliar las capillas de los Quiñones y los Castañones. También, anunció una obra arquitectónica que descongestione la entrada actual, así como realizar un centro de interpretación, que podría estar entre la muralla y la colegiata.