CULTURA
La penúltima charla familiar
Emboscad@s ahonda en la relación paterno filial de los Panero, teatralizando sus poemas
Leopoldo María, Juan Luis y Michi Panero en una imagen de los tres hermanos en su infancia
Los Panero regresarán a su casa en Astorga. Sus versos también lo harán. La penúltima conversación familiar llegará el 28 y 29 de noviembre de la mano de Emboscad@s Producciones, la compañía que pondrá en escena Éramos tan felices , un espectáculo que parte de las últimas horas de vida de Leopoldo Panero aquel 27 de agosto de 1962. Michi, el pequeño de la saga, introduce la escena y recuerda aquellos momentos en su vida y la de su familia. «Siempre fue el observador crítico», explicó la directora de la obra, Ana Silva, que recogió del Ayuntamiento de Valderrey el testigo de llevar a escena una visión diferentes de esta familia de poetas. Una idea que ahora ha madurado junto al Consistorio astorgano.
El espectáculo nace de la muerte y ahonda, en una segunda parte, en la relación paterno filial de Leopoldo con sus hijos escritores, Juan Luis y Leopoldo María. Esta conversación se produce a través de sus propios poemas. «Es un cara a cara», aseguró la directora, «me lo imagino como una charla con un café».
Para ello la compañía ha teatralizado cinco textos de los tres escritores, más otros que se intercalan durante la primera parte. «De ellos se desprende cariño y amor de padre e hijos», aseguró Silva, que puso de manifiesto el objetivo de dejar a un lado el aura maldita que ha perseguido a la saga. La muerte y las relaciones familiares son el nexo de esta dramaturgia que arrastra a los más profundos sentimientos de los tres poetas, que aunque ya no están dejaron su legado de emociones impresas. Así, con la premisa de desmitificar al padre y ver su realidad a través de los versos de los Panero nace esta producción en la que la familia vuelve a la vida a través de cuatro actores que encarnan a la saga.
El guión de la primera parte es original y está basado en la biografía de Juan Luis Panero y en la obra de Felicidad Blanc, la madre y esposa, Espejos de Sombra . «Hemos tratado de ser lo más fieles posibles a la realidad», argumentó Silva.
El peso dramático de los poemas ha encontrado el mejor complemento en la música de la viola de gamba. «Los acordes son un personaje más», puntualizó el músico y actor, Luis Miguel Sanz, que abunda en la carga emocional de la obra con sus composiciones y la recuperación de partituras históricas para este instrumento. Música en directo que juega con la idea contemporánea aunque la viola de gamba cuente con más de cinco siglos de historia en sus cuerdas.
La representación es itinerante por las distintas habitaciones de la casa familiar maragata. «Se pretende que el público interactúe con los textos y las estancias», matizó la directora, que adelantó que las representaciones serán para grupos reducidos, como máximo de 35 personas.
La mañana del día 28 de noviembre Éramos tan felices se acercará a los alumnos a partir de cuarto de la ESO de los institutos o colegios que se interesen, según precisó la concejala de Educación astorgana, Mercedes Rojo. Se mantendrá el máximo en 35 por eso no se descarta, en función de la demanda, hacer nuevos pases. Para los estudiantes la entrada tendrá un coste de 4 euros, subvencionada por el Ayuntamiento maragato. Además, el viernes y sábado, 29 de noviembre, a las 20.00 horas se abrirá la puertas para el público general. Las entradas a 10 euros ya pueden adquirirse en la Oficina de Turismo de Astorga.