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Planeta retransmite en enero la voz de Umbral en ‘Diario de un noctámbulo’
Luis Mateo escribe el prólogo de la obra, que reúne los artículos entre 1958 y 1961.

Imagen de Francisco Umbral en Laciana.
La editorial Planeta publicará el 15 de enero la obra inédita de Francisco Umbral Diario de un noctámbulo, que reúne las colaboraciones radiofónicas del periodista y escritor en La Voz de León entre los 23 y 26 años.
La obra es una colección de artículos emitidos entre 1958 y 1961, que se presentan con diferentes títulos que dan paso a textos llenos de lirismo y ternura en los que el lector se sumerge en la impronta del Umbral novelista, destaca la editorial.
En algunos textos, Umbral se hace eco de la actualidad nacional e internacional de 1959 y 1960 con comentarios personales en los que se reconoce al Umbral periodista, mientras que en otra parte se hace patente el Umbral crítico e irreverente.
Umbral (Madrid, 1935-2007) se dedicó desde los años 70 a la literatura y al periodismo, y su novela Mortal y rosa (1975) es considerada una de las obras maestras de la segunda mitad del siglo XX. La obra de Umbral ha merecido, entre otros reconocimientos, el Premio Mariano de Cavia, el González Ruano de Periodismo, el de la Crítica, el Nadal con Las Ninfas, el Príncipe de Asturias, el Víctor de la Serna, el de Novela Fernando Lara con La forja de un ladrón, el Nacional de las Letras y el Cervantes.
Entre sus obras, destacan Un carnívoro cuchillo, Los helechos arborescentes, El socialista sentimental, Madrid, tribu urbana, Triología de Madrid, La leyenda del César visionario, Diario político y sentimental, Cela, un cadáver exquisito, Días felices en Argüelles y Amado siglo XX.
El encargado de escribir el prólogo ha sido el leonés Luis Mateo Díez, que ha asegurado que Diario de un noctámbulo tiene la sintonía de muchas emociones, sensaciones y reflexiones. «En él, la voz brilla la prosa sin otra contención que la del murmullo confidencial, las metáforas del día a día», destaca el autor de La fuente de la edad.
En Diario de León
Una paloma en el negociado. Este fue el título del cuento con que Francisco Umbral se presentó ante los lectores de León. Es una historia de vidas, de sujetos que van intercalándose gracias a la presencia de un pájaro —trasunto del escritor mismo— que aparece sólo para nutrirse de las cenizas de quienes se preguntan por su presencia. A partir de ese momento, el que quince años después bajaría al sótano de la vida con Mortal y Rosa (una obra brochiana, brillante y oscura, llena de misericordia, en la que despedaza su alma en una elegía a su hijo muerto) comenzaba su colaboración con Diario de León en una sección que llamó La ciudad y los días. En ella ya comenzaba a acercarse a ese estilo directo y genial tan cercano al que Capote inauguró, pero pasado por el barroquismo y la lucidez de Valle Inclán. Precisión en las palabras, que retorcía hasta dotarlas de un nuevo significado, incluso de un sonido diferente, haciendo que te preguntara si ya la habías conocido; ya se intuía que se convertiría en el gran escultor del español. En aquel breve espacio de tiempo compartió cartel con Victoriano Crémer (por aquellos años ya consagrado) y Antonio González de Lama. Llenó de vida las páginas del periódico, limitando su oficio a las pequeñas noticias de esta aún más pequeña ciudad. Sin embargo, consiguió salirse de los márgenes pueblerinos que otros se marcaban. Una vez a la semana escribía un artículo en la sección de letras del periódico en la que se quitaba el disfraz de escritor radiofónico para vestirse el de demiurgo de la literatura.