Un espacio escénico que da cobijo a la cultura desde el siglo XIX

Acostumbrado a dar cobijo a la cultura más viva y cercana al pueblo desde el siglo XIX, el otrora Teatro de los Capuchinos —hoy Teatro San Francisco— se cuela en la memoria colectiva de numerosas generaciones gracias a sus interminables proyecciones de cine para niños. Y aunque se vio obligado a cerrar sus puertas, hace doce años sufría una reforma necesaria que no lo devolvió a sus orígenes, pero al menos le hacía justicia. Ahora retorna a su más tierna infancia de la mano del Centro Dramático Leonés, que además de dotarle de una programación anual, le ha hecho un lavado de cara que sin duda dignifica su alma. Con un escenario más grande que estrena caja escénica, el teatro cuenta con 270 butacas, una nueva iluminación más profesional y sobre todo el saber hacer que sólo los profesionales de las artes escénicas pueden aportar. Un espacio acogedor, con una gran acústica puesto al servicio de los leoneses y sobre todo de la cultura. Este fin de semana sentirá una vez más el calor del gran público, los aplausos, el miedo escénico, el sabor de la gloria. Regresa San Francisco. Que sea enhorabuena.