Los frescos renacentistas de la Cámara de Doña Sancha

La Cámara de Doña Sancha, también llamada Cámara del Tesoro, donde hasta hace meses se guardaba entre otras joyas el Cáliz de Doña Urraca, es un espacio abovedado,de catorce metros de largo por 7,50 de ancho, que a lo largo de la historia ha pasado por diferentes usos, desde tribuna de reyes e infantas a oratorio, celda, escritorio de monjes, sala capitular e incluso espacio de ingreso a la biblioteca. En los años sesenta las pinturas murales son arrancadas por Antonio Llopart y guardadas en rollos.