Javier Bergia: «Soy una rara avis para la industria»
Presenta hoy con Begoña Olavide en El Albéitar ‘De un tiempo a esta parte’.
Los artista Javier Bergia y Begoña Olavide, que actúan hoy en León.
Javier Bergia (Madrid, 1958) llega hoy al Albéitar gracias al ciclo Canción de Autor, que organiza la Universidad de León, con un gran proyecto compartido con Begoña Olavide y titulado De un tiempo a esta parte. Ambos son enormes representantes de la música mayúscula, y porque la nómina de colaboradores, sólo con mencionar a tres: Kepa Junquera, Javier Paxariño o Josete Ordóñez, indica ya que estamos ante alto voltaje cultural. Y, en cuanto a textos, podría decirse que el disco, que interpretarán en su integridad en este concierto en León, rescata a autores que lanzan versos como puñales, y cobran toda la actualidad de la historia circular que también es la de hoy.
Bergia nunca ha actuado en la ciudad. Lo cual constituye una oportunidad única, que de paso solventa una carencia escandalosa. Si el músico y escritor madrileño cuenta con dieciséis grandes discos a sus espaldas, y un reconocimiento crítico indiscutible, lo de Begoña Olavide, como intérprete solista o al frente de su grupo Mudéjar, es de esa repercusión internacional que en cambio hay que presentar en España. Pero mejor es cómo explicaba ayer quién es Bergia una autoridad como Santiago Alcanda, periodista de Radio 3 al frente de su inconfundible Como lo oyes : «Una voz castellana que suena a Crosby, Stills, Nash & Young o Joni Mitchell, bajo el influjo directo del poeta Pablo Guerrero o los Machado. Una voz íntima, intimista, verdadera, sin trampa ni pro tools. Un espíritu de gran sentido del humor y de corazón tan grande como su propio físico: Javier Bergia, cuando las canciones son lo que importan y nos dan vida».
—De un tiempo a esta parte confirma que no se anda con chiquitas a la hora de hacer un disco y rebuscar... ¿Son buenos letristas los Quevedo, Cernuda, Martín Gaite, Machado...?
—Son espectaculares. Lo que dicen es de una contundencia total. Y denuncian lo que ocurre ahora, la actitud de los poderes, la corrupción... como si lo estuvieran viendo en la actualidad. Describen la humanidad con la mejor puntería.
—Ahora, de gira con el disco, ¿cree que ha acertado en una propuesta tan a la contra?
—En la música siempre hay incertidumbre, y ahora más. Hay mucha oferta y cuando se saca un disco ya se sabe que la vida de ese trabajo será relativa. Este no entra en las redes al uso, y, encima, está todo el lío de cómo están las instituciones, el IVA, etc. Pero, poco a poco se está creando cierta expectación.
—¿Cómo se juntan para esto Begoña Olavide y usted?
—La idea es de Begoña, que ya le había hincado el diente a algún tema. Y para mi era un reencuentro que me apetecía mucho repetir.
—En todos estos años, usted ha hecho siempre discos arriesgados. ¿No hubiera sido más fácil buscarse un espacio de cantautor cómodo?
—De alguna, manera me encontré con la canción de autor. Yo estaba probando, experimentando, haciendo cosas instrumentales, cuando eran los tiempos de la Movida. Estaba más en King Crimson o Joni Mitchell que en la moda de entonces. No por estar en contra, sino por el privilegio de haber llegado antes a ese tipo de música. Pero si me fijo en el ahora, mi trayectoria sigue siendo difícil de catalogar. Soy un rara avis para la industria.
Lugar: El Albéitar.
Hora: 21.00.
Entradas: 10 euros.