ECONOMÍA Y CULTURA
La Púnica impide a la Diputación ‘ir de compras’ a las librerías leonesas
El gremio critica que no se favorezca la venta directa a editoriales y autores locales. Los bibliobuses y las bibliotecas municipales llevan un año sin recibir novedades
Seis bibliobuses y cuarenta bibliotecas, todos gestionados por la Diputación, surten de lecturas a la provincia leonesa
«Con la que tenemos encima el gremio de los libreros y las editoriales, sólo nos faltaba esto». «No tienen en cuenta que durante el año pasado se cerraron cuatro librerías al día en España». «Para la industria del libro en León, de los autores a editoriales como Everest, que está pasando por tantos problemas, es importante la compra de titulos por parte de las instituciones». Son reflexiones que indican la inquietud instalada desde hace meses en el seno de la Asociación de Libreros de León. Y la causa es el cambio de sistema acordado en la Diputación para la compra de libros con destino a los seis bibliobuses y las 40 bibliotecas rurales que gestiona en la provincia: mientras que desde hace siete años los compraba directamente a editoriales, autores y librerías, ahora recupera el sistema anterior según el cual la adquisición de volúmenes se realiza mediante concurso público.
Un sistema criticado por los libreros leoneses. «Al salir a concurso, cualquiera de las grandes empresas editoriales o de distribución de Madrid, Barcelona o Valencia tienen más posibilidades de ganarlo, como de hecho ocurría de siete años para atrás, cuando era habitual que parte de ese presupuesto fuera a parar a grandes empresas que no traían precisamente temas o autores leoneses», comunicó un portavoz del colectivo.
El mismo que recordaba lo farragoso de la documentación que era necesario cumplimentar entonces para poder concursar, con la confección de largas listas de novedades editoriales, etc., algo que no está al alcance de todas las librerías, cuyo personal suele ser muy reducido. «En cambio, durante estos siete años el sistema ha sido positivo para todos porque alrededor de un 70% del presupuesto, que suele rondar los 200.000 euros, se dividía en pequeños lotes y se gastaba en librerías, editoriales e incluso autores que editaban ellos mismos, y muchas veces según géneros: era repartido, a unos les compraban poesía, a otros novela, a otros temática leonesa... Una compra de 45 libros puede ayudar muchísimo a una librería», transmitió.
También legal
Además, durante ese tiempo también salía a concurso el resto del presupuesto, de forma que el sistema era mixto pero primando la compra en León. «Ahora quieren volver al procedimiento del concurso único persiguiendo una mayor transparencia pero olvidan que el método anterior también era perfectamente legal», recuerda el portavoz y, de hecho, un experto preguntado por el Diario respalda que, según la Ley de Contratos, las compras por parte de las administraciones pueden fraccionarse cuando son cantidades pequeñas «y atendiendo a la naturaleza especial del producto, como es el caso del libro».
Para los libreros, el contrato puro y duro puede ocasionar con toda probabilidad que el dinero que la Junta entrega a la Diputación para adquisión de títulos «se gaste fuera de León» y que la empresa beneficiada, al ser foránea, «no tenga especial sensibilidad hacia los temas leoneses». De momento, el contrato no ha sido publicado y las primeras víctimas del vaivén son bibliobuses y bibliotecas, que llevan desde el verano pasado sin recibir una sola novedad.